A 2 meses del crimen de Paolo, ya nadie trae margaritas
Lucrecia Méndez es una mujer valiente. En su casa, eran tres. Ahora son dos. Su pareja, amigo y compinche hace dos meses que falta. Ya no aparece por la puerta con una margarita en la mano para ella y su hija cada día. Paolo de la Fuente (37) fue asesinado de la manera más cruel: recibió más de 15 balazos cuando volvía de jugar al fútbol. Hay un hombre detenido y la causa avanza. Pero una historia se detuvo de la manera más ilógica, por error. A dos meses, sigue el sinsentido de una vida que se apagó










