OSCAR, el testigo de las mil bodas
Durante más de seis décadas, Oscar Mossi entró a cumpleaños, casamientos y egresos con una cámara colgada al cuello y salió llevándose algo más que fotos: fragmentos de la vida de todos. Autodidacta, dedicado y detallista. Llegó a tener 22 empleados y creó una “vidriera” de fotos en la que todos querían estar. Pasó por el blanco y negro, le dio la bienvenida al color y abrazó la digitalización. A los 80 años, se resiste a dejar de mirar el mundo a través de un lente.










