Condenan a Meteoro, el “terror” de las cuentas bancarias y las billeteras virtuales
Víctor Ignacio Suárez, alias Meteoro, fue condenado a seis años de cárcel tras ser identificado como el jefe de una asociación ilícita que se dedicaba a vaciar cuentas bancarias y billeteras virtuales.
El fallo del juez Carlos Palacio Laje, de a Cámara 10° en lo Criminal y Correccional de la ciudad de Córdoba, sólo alcanzó al cabecilla de la banda pero se cree que existen varias personas más que en esta causa judicial sólo aparecen por sus alias y sus perfiles de mensajería, en la red Telegram.
La investigación arrancó en un control de rutina en la autopista Córdoba–Rosario. Allí, Meteoro quien debería estar cumpliendo una condena domiciliaria de 13 años viajaba en un remís rumbo a Buenos Aires, y lo que llamó que encendió todas las alarmas fue que llevaba consigo 13 celulares, decenas de chips, memorias y equipos tecnológicos en cantidad tal que testigos lo describieron como un “call center móvil”.
De esos elementos surgieron conversaciones y cuentas activas de mensajería, principalmente en Telegram, donde el imputado operaba con un usuario propio. Los chats recuperados mostraron coordinación con interlocutores identificados como “Bin”, “Panter”, “Murlok”, “Floredyth” y otros. La banda tenía como objetivo cometer ciberdefraudaciones indeterminadas, vaciando cuentas bancarias y billeteras virtuales. El juez Palacio Laje describió una estructura de funcionamiento fragmentada con roles diferenciados: provisión de accesos, soporte técnico, confección de identidades digitales, obtención de datos y coordinación operativa.
La sentencia desestimó la hipótesis defensiva de que los interlocutores no eran humanos sino “bots”. Es que después de analizar los intercambios la conslusión del magistrado fue contundente: “ningún bot”, improvisa así, dijo.
En un párrafo, al individualizar la pena impuesta a “Meteoro”, el juez Palacio Laje expresó: “En nuestros días la modalidad tecnológica en la criminalidad es altamente dañosa, afectando la confianza del sistema bancario y financiero; tiene una notoria capacidad expansiva, y es de difícil detección y alto impacto social”.
📷 Foto Ilustrativa

