Cecilia Domínguez

De Río Cuarto a la CNN

Desde sus primeros juegos frente al espejo en Río Cuarto hasta convertirse en corresponsal de CNN, Cecilia Domínguez recorre una carrera guiada por la vocación y el compromiso. Su trayectoria que involucra a la radio y la televisión, la llevó a consolidarse como una de las periodistas argentinas con proyección internacional

Jugar a la televisión, acomodar los muebles del living de su casa como si fuera una escenografía improvisada, hablar frente al espejo y contar noticias: fueron momentos de la infancia que marcarían años más tarde, los primeros pasos de Cecilia Domínguez en el periodismo.

“Jugaba a presentar noticias, a hacer entrevistas inventadas. Creo que, sin saberlo, ahí empezó todo”, dice la periodista. Cecilia es actualmente corresponsal de CNN en Español y CNN Internacional, pero claro no fue de un día al otro ni algo automático llegar a una de las cadenas informativas más grandes y prestigiosas del mundo. Sino que fue un trabajo de años de esfuerzo, dedicación, disciplina y sobre todo pasión. Otro Punto habló con Cecilia Domínguez para conocer su trayectoria en los medios, sus aspiraciones y cómo es trabajar en CNN.

Del imperio cordobés para el mundo

Río Cuarto, su ciudad natal, fue el escenario de esos primeros gestos de vocación. Una ciudad de calles anchas, de ritmo sereno y gente que se conoce. La ciudad en la que dio sus primeros pasos en el periodismo.

Cecilia estudió Comunicación Social en la Universidad Nacional de Río Cuarto, y fue en el año 2010, cuando aún era estudiante, que gracias a una pasantía en Radio Zero comenzó lo que sería, en el futuro, una gran carrera en el periodismo.

Esa joven, aunque no lo sabía entonces, estaba dando el puntapié inicial de un camino que la llevaría a ser corresponsal de CNN en Español y CNN Internacional, una de las cadenas de noticias más grandes del mundo.

Radio Zero le abrió la puerta a una nueva oportunidad y comenzó a trabajar en el canal local Somos Río Cuarto. Cecilia se presentó a los castings, hizo las pruebas y quedó seleccionada. Así, en 2011, empezó su carrera profesional en televisión. Fue cronista y conductora del noticiero del mediodía Somos Noticias, donde su rostro se volvió parte del mediodía de los riocuartenses.

Durante cinco años, su voz acompañó la vida diaria de Río Cuarto. Pero la inquietud seguía: quería aprender más, llegar más lejos, perfeccionarse. En 2016 aplicó a la Maestría en Periodismo de la Universidad de San Andrés, realizada junto al Grupo Clarín y la Universidad de Columbia, en Nueva York. Consiguió una beca completa y decidió mudarse a Buenos Aires. “Pensaba renunciar al canal, pero me dijeron: ‘Pedí una licencia, andá a probar suerte’. Y así lo hice. Fue una decisión que cambió mi vida.”

Al finalizar la maestría, cursó un seminario de posgrado en Política Exterior en la Universidad de Massachusetts gracias a una beca Fulbright. Eso ya la iría encaminando hacia una de sus grandes pasiones: el periodismo sobre política internacional.

La llegada a Buenos Aires fue el salto más grande. Mientras cursaba la maestría, se metió de lleno en el ritmo porteño. Al terminar, fue convocada para conducir el noticiero Somos Noticias del Gran Buenos Aires. A esa altura, su carrera ya no era una promesa: era una realidad en movimiento. Comenzó también a escribir para el diario Clarín, en la sección Internacionales, y más tarde formó parte de Radio Rivadavia, en el programa Contacto Digital. La radio, una vez más, se cruzaba en su camino, esta vez desde Buenos Aires.

En enero de 2023 dio un nuevo paso: Todo Noticias (TN) y Canal 13 la convocaron como cronista. A partir de allí, su rostro comenzó a aparecer en los principales noticieros del país, cubriendo temas de actualidad, política y sociedad.

La viralización y una llamada

Fue en una de esas coberturas donde el destino decidió sorprenderla. En el aeropuerto Jorge Newbery entrevistó a un turista extranjero que no hablaba español. La charla, en inglés, fluyó con naturalidad. El video se volvió viral, no tanto por la entrevista sino porque muchos creyeron que el hombre era Steve Carell, el actor de The Office.

“Se debatía si era o no el actor, pero muchos empezaron a comentar que la periodista hablaba muy bien inglés. Y a los pocos días, me llamaron de CNN”, explica la comunicadora.

Esa llamada marcó un punto de inflexión. CNN buscaba una periodista argentina con dominio del inglés y experiencia en televisión. Cecilia era la indicada. Después de entrevistas, pruebas y reuniones, en noviembre de 2024 fue confirmada como corresponsal en Buenos Aires para CNN en Español y CNN Internacional.

Desde entonces cubre noticias que cruzan fronteras: temas políticos, sociales y culturales que impactan en la región. Estuvo en coberturas como la muerte del Papa Francisco, el juicio por la muerte de Diego Maradona y varios eventos internacionales que pusieron a la Argentina en el foco mundial.

-¿Cuál es el mayor desafío de hacer el mismo informe en español y en inglés?

-Lo más importante es el dominio del idioma, porque no es lo mismo poder hablar una lengua en una conversación o cuando estás de viaje que hacerlo para trabajar. Perfeccionarla es fundamental, ya que como periodistas podemos contar una variedad muy amplia de noticias y necesitamos esa amplitud en el idioma. Ahora ya estoy acostumbrada a hacerlo, pero requiere mucha capacitación, estudio y también tratar de imprimirle a la historia que contamos primero en español el mismo sentido en inglés. Porque más allá de un idioma, lo que nosotros tenemos que lograr es que el público de otro país entienda el contexto desde donde viene esa historia.

“En CNN la rigurosidad en la información es el punto de partida de todas las coberturas. Hay equipos de producción, técnicos, editores, traductores. Todo pasa por una verificación constante”, explica.

-¿Qué tipo de noticias de Argentina suelen interesar al público internacional?

-En general, a nivel político, hay interés en lo que pasa en Argentina, como también en otros países de Latinoamérica. Lo que siempre tratamos de contar (además de las cuestiones políticas y económicas) son, historias de vida que reflejen el contexto social.

Una de las historias que más la conmovió fue la de un niño que recibió el corazón de otro chico con el que había compartido internación. “Esa historia me movilizó. Hay que aprender a transformar la emoción en empatía, no en debilidad. Lo que sentimos también comunica”, dice Cecilia.

-¿Qué significa para vos ser parte de CNN?

-Trabajar en CNN creo que para cualquier periodista puede llegar a ser una aspiración, un objetivo, una meta, un sueño. Pero lo veía lejano en algún punto, porque en mi caso, viendo el repaso de mi carrera, no fue todo tan automático ni de un día para el otro. Estar en un medio nacional como fueron TN y el 13 me llevó unos diez años de trabajo. Anhelaba estar en CNN pero pensaba que podía llegar mucho más adelante. Haber alcanzado ese objetivo me pone muy feliz y significa un desafío enorme como profesional.

“Yo veía CNN en mi casa y hoy compartir trabajo con mis compañeros es inspirador, aprendo mucho de ellos”, cuenta la comunicadora.

La periodista habla con calma, pero detrás de cada palabra se adivina la intensidad de quien vive para informar. No tiene horarios predeterminados: el horario lo pone la noticia. “Un día te suena el teléfono a las tres de la mañana, otro estás todo el día en tribunales. No hay rutina. Hay noticias. Y la noticia siempre te encuentra trabajando”, cuenta.

Ser mamá, la noticia más feliz

En Río Cuarto aún permanece su familia y sus amigos, a quienes agradece profundamente por ser su sostén y su apoyo. Pero también, en esta etapa de su vida, su carrera coincidió con una hermosa noticia: la maternidad. En Buenos Aires formó su familia, se casó y fue madre de una niña. “Trabajé hasta una semana antes de parir. Me sentía espléndida, llena de energía. Mi hija (Felicitas) ya estaba en la panza y yo seguía corriendo de una cobertura a otra. Quiero que crezca viendo que su mamá ama lo que hace”, dice emocionada.

En este momento se encuentra de licencia por maternidad, pero su objetivo es combinar ambos roles: el periodismo y ser mamá. Ser periodista y madre, dice, es como estar en una cobertura permanente: nunca hay descanso completo, pero tampoco hay vacío. “La clave es disfrutar el proceso. Porque el resultado no siempre se ve enseguida. A veces el camino parece largo, pero cada paso suma”, sostiene.

Hoy, con más de quince años de carrera, Cecilia mira hacia atrás sin nostalgia. Desde aquel estudio de radio en Río Cuarto hasta las cámaras de CNN, cada etapa fue una pieza del mismo dominó que se acomodó para que todo tuviera que ser lo que es hoy. En 2024 fue nominada al Martín Fierro como mejor cronista/movilera, un reconocimiento que confirma lo que su trabajo ya demostraba: que detrás de cada nota, cada cobertura y cada palabra, hay una periodista comprometida con la realidad.

Ella habla varios idiomas, pero su lenguaje más fuerte sigue siendo la empatía y el compromiso. Su tono, su forma de preguntar, la mirada con la que se acerca a las historias, construyen una identidad profesional que va más allá del cargo o del medio.

“Siempre disfruté lo que hago. Cada experiencia me enseñó algo distinto. Y a todo le puse y le pongo lo mejor de mí”, dice la periodista.

A veces, cuando vuelve a Río Cuarto, camina por las calles donde empezó. La saludan los vecinos, algunos aún recuerdan su voz en Somos Noticias. Y aunque hoy sus informes se vean en todo el continente, conserva la misma certeza de siempre: que el periodismo es, antes que nada, una forma de estar cerca.

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