Pablo Alarcón y Claribel Medina, la convivencia en dos rounds

Pablo Alarcón y Claribel Medina visitan Río Cuarto para presentar una obra que los atraviesa. “Es complicado” podrá ver este viernes 20 de marzo en el Teatro Municipal. En diálogo con Otro Punto, Pablo Alarcón y Claribel Medina hablaron de la obra, del vínculo que reconstruyeron con los años, de la falta de ficción en la televisión y de la actualidad para los actores en nuestro país.

Hay obras que nacen de un buen texto, otras de una búsqueda artística y otras de caminos recorridos. “Es Complicado” parece tener un poco de todo eso. La comedia dramática que traerán a Río Cuarto Pablo Alarcón y Claribel Medina este viernes 20 de marzo, a las 21, en el Teatro Municipal, no solo habla de una pareja en crisis: también se mete con el desgaste del amor, el enojo, el perdón, la familia y esa extraña manera en que los vínculos, aun cuando se rompen, nunca terminan de desaparecer.

En diálogo con Otro Punto, ambos actores fueron armando, cada uno a su modo, el mapa emocional de una obra que viene de una temporada muy exitosa.

Claribel habla con entusiasmo, con una energía que traspasa incluso el teléfono. Antes de meterse de lleno en la obra, se detiene en Río Cuarto. Dice que el Teatro Municipal “es de una belleza impresionante” y celebra que la ciudad tenga tantas propuestas culturales. Pablo, por su parte, se muestra feliz de volver después de muchos años. Dice que tiene amigos acá y que le da mucho placer regresar con una obra como esta, una comedia que, según explica, “nos viene bien a todos”.

-¿De qué trata “Es complicado”?

-Alarcón: Esta obra es una comedia, pero con toquecitos dramáticos. Es una gran pelea, yo digo que es una obra en dos rounds, que muestra lo absurdo que es discutir y cómo uno entra en un rulo que no sabe cómo desarmar. Habla de las dificultades para convivir en pareja.

-Medina: Claro. Es la historia de una pareja que está transitando un divorcio y queda encerrada. Y ahí se enfrentan. Es una obra que tiene verdad absoluta, porque habla de lo contradictorio que somos: queremos ser escuchados, pero no escuchamos; queremos ser perdonados, pero hablamos de venganza.

La premisa es sencilla pero contundente. Una pareja que lleva muchos años junta, en pleno proceso de divorcio, queda encerrada por una situación climática en su casa de descanso. No hay escapatoria posible. Solo queda enfrentarse. A partir de ahí, empieza una guerra.

Esa contradicción humana, esa tensión entre lo que se espera del otro y lo que uno mismo no puede ofrecer, es el centro de la obra. Claribel lo explica con mucha precisión. Dice que la pieza habla de “amar y desamar”, de “querer ser amado pero no dar amor”, de “esperar comprensión pero no tener paciencia”. Y ahí aparece una de las claves del espectáculo: lo que arriba del escenario se dice duele, pero el público se ríe.

“Lo que se dice arriba del escenario es terrible, pero el público lo recibe como comedia mientras los personajes lo están viviendo con un enorme dolor”, cuenta Claribel. Y agrega que justamente ahí está el secreto del éxito: en haber logrado una comedia desopilante que, al mismo tiempo, está atravesada por emociones verdaderas.

Pablo va por la misma línea cuando habla del recorrido de una relación. Dice que al comienzo aparece la atracción, la pasión, las coincidencias, pero que después llega otra etapa. “La pasión disimula los baches, los pozos, los agujeros negros que tenemos todos”, reflexiona. Y cuando esa pasión empieza a disolverse, lo que emerge no siempre es agradable. “Uno comienza a ver en la otra persona sus propias manchas, sus propios errores, que se los atribuye a la otra persona”, relata el actor.

Ambos coinciden en que la identificación es inmediata. Pablo dice que casi todos los que fueron a verla vivieron circunstancias parecidas.

-¿Por qué creen que el público se siente tan identificado?

-Alarcón: Porque todos pasamos por eso. Todos los que hemos estado en pareja conocemos esas peleas, esos momentos. La pasión disimula muchas cosas al principio, pero después aaparecen.

-Medina: Porque somos humanos. Todos atravesamos esto de amar y desamar. Lo que se dice en la obra es muy fuerte, pero el público lo recibe con humor. Esa mezcla es lo que la hace especial.

Cuando se les pregunta si al leer el texto original vieron reflejada su propia historia, la respuesta no va por el lugar más obvio. Claribel aclara que no se trató de encontrar una copia de sus vidas, sino una estructura desde la cual contar algo más profundo. “Vimos que había un formato de una obra que hablaba del amor y del desamor. Y vimos la posibilidad de reconstruir dentro de ese formato una gran historia”, dice. A partir de ahí, junto al director y autor Ernesto Medela, empezaron a intervenirla, a buscarle capas, a hacer que la guerra fuera más real.

Pablo reconoce que encontraron muchos puntos de contacto con su vida y que, con algunos retoques, la obra terminó representando bastante de lo que fue su relación y el siempre estar unidos por los hijos en común.

“Una pareja puede romperse. Lo que no debe romperse es la familia”, dice el actor. Y deja una idea que atraviesa toda la obra: cuando hay hijos, el vínculo cambia de naturaleza, pero no desaparece. Hay una responsabilidad afectiva y una obligación de cuidar.

La primera parte de la charla de los actores con Otro Punto, estuvo atravesada por la obra y los vínculos. La segunda, se inicia por el oficio de actuar y el presente del medio. Antes de responder, la conversación es brevemente interrumpida por una admiradora que saluda a Claribel y ella accede amablemente a sacarse una foto.

-¿Qué reflexión hacen sobre la televisión, teniendo en cuenta que ya no hay más ficción?

-Alarcón: Claro pasa eso, televisión no hay más. Lo único que queda es el teatro que es el origen de todo. Nosotros venimos de la televisión, pero hemos pasado por el teatro. Mis primeros pasos fueron por el teatro.

-Medina: La televisión es masiva, es fantástica, se convierte en una familia, podés contar una historia que llegue a todas partes, y al final te sirve también para que el público te conozca y a través de ese conocimiento después la sala de teatro esté llena y venga el público a verte. Si nosotros no tuviéramos televisión, que es una preocupación hoy para los actores jóvenes, realmente para que sea masivo el conocimiento, el actor la tiene que remar un montón.

-¿Cómo ven la realidad actual para los actores en Argentina?

-Alarcón: Muy complicada. Yo tengo la suerte de haber pasado por la televisión y poder salir de gira, pero la gente joven la tiene difícil. El país está pasando por un momento muy complicado. Tengo amigos que la están pasando muy mal, veo gente en la calle, gente que no tiene casa, que duerme en las plazas. No hay trabajo, se están cerrando muchos negocios, la industria está paralizada y la parte cultural también.

-Medina: Es un momento difícil para el arte en general. Hay mucho talento, pero no hay espacios suficientes. Y eso hace que todo sea más cuesta arriba, sobre todo para los que recién empiezan.

Antes del final de la nota, quiero darme el gusto de preguntar algo personal para que cada uno responda y pueda lucirse (esperemos jaja) con la respuesta.

-¿Qué es lo que más te gusta de Claribel?

-Claribel es una gran persona, una madre excepcional, una excelente actriz y una muy buena compañera. Hay mucha admiración.

– ¿Y a vos de Pablo?

-Pablito es un compañero del alma, es el padre de mis hijas. Es un hombre trabajador, un artista, un soñador, muy exigente con su trabajo. Tiene una capacidad de juego hermosa arriba del escenario y es muy generoso. Compartir con él es una alegría Y sí, sin dudas que el amor es complicado pero está claro en este caso, pese a las adversidades de la vida, todo lo pudo.

Compartir

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio