Desde el sur cordobés, Tata Zalazar impulsa un recorrido musical que no se detiene: entre peñas, festivales y nuevos escenarios, el cantautor de Las Higueras combina clásicos del folclore con canciones propias, suma colaboraciones y sostiene la meta de llegar a tocar en los grandes escenarios del folclore argentino.

Con canciones propias, clásicos del folclore argentino y un camino construido paso a paso, el cantautor higuerense sigue sumando escenarios y sueña con llegar a Cosquín y Jesús María.
Para los músicos populares, el verano significa encuentro, rutas y escenarios. Y ese es el caso del cantante y compositor folclórico Tata Zalazar. El músico habló con Otro Punto y comentó cómo viene desarrollando la temporada, los nuevos proyectos y la satisfacción de seguir viviendo de su pasión: la música.
“Gracias a Dios no hemos parado”, resume Tata en diálogo con Otro Punto. El balance es más que positivo: festivales en su pueblo natal, presentaciones en localidades vecinas, escenarios nuevos y otros ya conocidos que se vuelven a reencontrar con su voz. “Venimos trabajando fuerte desde el año pasado, que fue un 2025 espectacular, y este verano lo seguimos a pleno”, cuenta.
En las últimas semanas, el músico participó de eventos en Las Higueras, Río Cuarto y Santa Catalina (Holmberg), donde formó parte de la primera Fiesta de la Empanada. Allí compartió escenario con artistas locales y celebró una iniciativa conjunta entre municipios vecinos. “Se armó un convenio entre Holmberg y Las Higueras para compartir artistas y no pisarse las fechas. Eso hace que los eventos estén llenos de gente y que tanto artistas como emprendedores tengan su lugar”, destaca.
La agenda sigue en movimiento. Este viernes, Tata se presentará en formato acústico en el parador turístico ubicado a la vera del río, un espacio que combina food trucks, feria y peñas folclóricas al aire libre. “Es un lugar hermoso, con luces, la gente caminando, las bicis, todo muy familiar. La peña arranca a las nueve de la noche y nosotros cerramos”, explica.
El sábado será el turno de Serrano, donde participará por primera vez del festival nocturno de doma y folclore. “Es lindo llevar mi música a lugares donde todavía no había estado, seguir ampliando el recorrido”, señala.
-Como cantautor, ¿qué significa para vos poder estar recorriendo distintas partes del país con tu música?
-Como artista emergente, significa mucho poder llevar mi música a cada rincón de Córdoba y también a otras provincias. Además de Córdoba, he tocado en San Luis, La Pampa, Buenos Aires y Salta. En estos shows presento canciones del repertorio popular y también temas propios. Pude contar en una de las más recientes canciones con el acompañamiento de Juan Fuentes: interpretamos una zamba de Horacio Guaraní. La canción viene siendo muy escuchada y la verdad que me puso feliz poder cerrar el 2025 con ese proyecto. Ahora sigo trabajando arduamente todos los días porque el objetivo es seguir avanzando, proyectando y grabando canciones nuevas. También tratar de llegar a los escenarios que nos falta llegar y a los escenarios grandes, que es un objetivo para el verano próximo.
-¿Algún festival en el que todavía no hayas tocado y que sea tu sueño, tu anhelo estar?
-Me falta Cosquín y Jesús María y algunos otros festivales bien populares. Estuve en Jesús María en otros eventos, en Peñas de Invierno; en Cosquín también hice el recorrido de peña callejera, y en Villa María, en las peñas afuera del festival, del gran festival. Desde que uno empezó a pisar los escenarios es un sueño estar en esos grandes festivales, que seguramente va a llegar en algún momento.
-¿Qué crees que falta para llegar a estos lugares?
-Y tal vez ser un poco más popular y escuchado. Si bien lo soy, falta llegar un poquito más a esas zonas donde se escuchen mis canciones. Pero tengo fe en que pronto se dará: todo se da en su momento y, seguramente, muy pronto llegará la oportunidad de estar en estos escenarios grandes.
-Hablabas recién de la zamba que grabaste con Juan Fuentes, ¿cómo se dio el encuentro con él?
-Con Juan nos conocimos en un show que hizo Destino San Javier acá en Río Cuarto, donde yo estaba invitado para hacer unas canciones con los chicos, y nos encontramos en camarines. Yo no sabía que él también estaba invitado. Estuvimos compartiendo y charlando de lo que hace cada uno. Juan es una persona muy humilde, muy cercana. Es un tipo para estar horas escuchándolo por todo su camino recorrido, por toda su aventura. Pasó un año y siempre que nos cruzábamos decíamos de poder hacer algo juntos. Nos encontramos, coordinamos todo en un café y empezamos a planear la grabación de esta canción, que yo ya la tenía maqueteada, la tenía grabada con mi voz y los instrumentos. A Juan le gustó y se sumó a la canción, que ya está subida en todas las plataformas digitales.
El show de Tata tiene una particularidad que el público celebra: el cruce entre folclore tradicional y otros ritmos populares. “En Córdoba, el folclore convive con el cuarteto y la cumbia, que también son nuestros. Entonces se puede jugar con eso, hacer versiones, mezclar ritmos. La gente lo acepta porque son melodías conocidas”, explica.
Zambas, chacareras, carnavalitos y algún guiño contemporáneo conviven en un repertorio pensado para cantar y bailar, sin perder identidad.
El 2026 lo encuentra con ganas de seguir produciendo. Hay canciones propias escritas desde hace años que esperan su momento. “Quiero grabar, hacer colaboraciones, videoclips y seguir creciendo artísticamente”, cuenta.
Su forma de componer no responde a una fórmula fija. A veces nace la melodía, otras una frase suelta, un estribillo que aparece manejando solo por la ruta. “Grabo todo en el celular para no olvidarme y después voy armando la historia”, explica.
Sus primeros pasos en la música
Para Tata, la música no fue una herencia directa en su casa, ya que sus padres no se dedicaban a la música, pero sí escuchaban folclore y otros géneros. El fútbol ocupaba gran parte de su infancia. A los 15 años, su papá le regaló su primera guitarra y empezó a juntarse con amigos que iban a clases de folclore. Las primeras presentaciones fueron casi un juego: actos escolares, cumpleaños, asados familiares. Recién en 2018 decidió profesionalizar el camino, luego de subir videos a redes sociales y notar la respuesta del público. El festival Sabores y Saberes, en Las Higueras, marcó un antes y un después. “Ahí todo se expandió. Empezaron a llegar fechas, oportunidades, escenarios grandes. Fue un camino que jamás me imaginé”, recuerda.
“Que la gente te reconozca, que te salude en la calle, que cante tus canciones: ya es más que un sueño cumplido”, dice el compositor.
Con los pies en la tierra, la humildad que lo caracteriza y el corazón en la música, Tata Zalazar sigue avanzando. “Soy de Las Higueras y eso no me lo olvido. Voy paso a paso, tratando de llevar mi música lo más lejos posible”, concluye.

