Transporte urbano reseteado
A la caza del pasajero perdido
Luego de tres años de un sistema que despertó múltiples críticas de los usuarios, comenzó a regir la nueva modalidad del transporte urbano: sin transbordo obligatorio y con una promesa de mejora en los recorridos. Frente a la competencia de plataformas como Uber, los cambios también buscan “reconquistar” al viejo usuario que optó por otros modos de movilidad en la ciudad. La FURC propuso llevar a cabo un relevamiento enfocado en el uso del servicio en la comunidad universitaria.
Durante los últimos tres años, estuvo vigente un sistema de transporte al que buena parte de los usuarios del servicio nunca logró adaptarse y que, por el contrario, desalentó el uso del colectivo. El ex titular de la empresa SAT, Julio Titarelli, había planteado que era “una cuestión de tiempo hasta que la gente se acostumbre” e incluso lo planteó como un sistema superador y moderno, ya que “en las grandes urbes” se estila hacer trasbordo para dirigirse a distintos destinos. Sin embargo, en Río Cuarto no se vieron resultados favorables.
Largas esperas entre una línea y otra, lo engorroso de bajarse de una unidad para subir a otra (especialmente para usuarios con movilidad reducida) y la llegada de plataformas como Uber derivaron en que muchos vecinos que solían utilizar esta modalidad de transporte, la descartaran. Así lo planteó el actual presidente de la empresa, Rodrigo Reineri, a LV16, quien advirtió una caída del corte del boleto del 67% entre septiembre del 2024 y septiembre del 2025. Además, aseguró que el 85% de los boletos que se utilizan son subsidiados (principalmente el Boleto Educativo Gratuito).

Esta semana comenzó a regir el nuevo sistema de transporte urbano que tuvo como principal modificación la quita del transbordo obligatorio. El nuevo esquema mantuvo las cuatro líneas troncales (A, B, C y D) pero sumó nuevas líneas cuya denominación es numerada (del 100 al 109) y que, según el Municipio, están diseñadas para “mejorar la conexión entre barrios, universidades y zonas de trabajo”. Los cambios fueron una promesa de campaña del intendente Guillermo De Rivas y se realizaron a partir de un diagnóstico elaborado por la UTN de San Nicolás.
Según manifestó Osvaldo Pringles, subsecretario de Transporte de la Municipalidad, “no quisimos cambiar el sistema a las apuradas sino hacerlo con información”. El estudio de la UTN no solo contempló a los usuarios sino también a quienes ya no elegían “subirse al bondi”. Cerca de un 50% manifestó que estaría dispuesto a volver a utilizarlo si se cambiaban algunas condiciones, principalmente el trasbordo (que comenzó a quitarse de manera paulatina desde fines del 2024).

Osvaldo Pringles, subsecretario de Transporte del Municipio.
“Fue una decisión política hacer un estudio de la percepción de los usuarios y también sobre la preferencia de movilidad de los vecinos. En ambos estudios se vio que el transbordo penalizaba al pasajero que antes, para llegar a destino, hacía un solo viaje. Si bien siempre existieron combinaciones en el transporte, el transbordo del viejo sistema resultaba muy engorroso”, explicó el funcionario. Pringles afirmó que desde la gestión y en conjunto con la oposición, se apuntó a trabajar en mejorar la seguridad con programas como ‘garitas seguras’ ya que este factor también incidía en que algunos usuarios ya no elijan subirse al colectivo. Otro aspecto que desalentaba el uso era el modo de pago: en tiempos de billeteras virtuales, resultaba incómodo tener que asistir a un punto de carga de tarjeta SAT, por lo que se habilitaron medios de carga digitales.
Pringles señaló a Otro Punto que el objetivo principal del Municipio es fomentar el uso del servicio y que más gente se suba al colectivo para contribuir con la seguridad vial. Pero además, señaló que alentar el uso del transporte responde directamente al contexto socio económico. Ya no hay subsidios nacionales para el transporte y el Municipio de Río Cuarto dejó de pagar el subsidio mensual que percibía la SAT (aunque realiza aportes puntuales para, por ejemplo, el pago de bonos a los choferes). El intendente Guillermo De Rivas aseguró que la Capital Alterna es el Municipio que menos recursos destina para el sostenimiento del servicio en toda la provincia, por lo que desde la gestión insisten en que “a todos nos conviene que se suba más gente al colectivo”.
Más allá del transbordo
“La ineficiencia actual del servicio SAT no es un problema de demanda, sino de oferta y gestión. La combinación de unidades más pequeñas, la falta de accesibilidad, la mala planificación de recursos humanos y una red de recorridos incompleta ha degradado la experiencia del usuario”, expresó el informe que presentó la Federación Universitaria ante la subsecretaría de Transporte.

El presidente de la FURC, Valentín Caglieri, manifestó a Otro Punto que se está trabajando en un estudio que abarque toda la comunidad universitaria (estudiantes, docentes y no docentes) mediante el Sistema de Información de la UNRC. No obstante, la federación realizó un informe con distintas observaciones que señalan desde el estado de los coches, falta de accesibilidad y la carencia de líneas directas para los estudiantes y trabajadores de barrio Alberdi, Fénix, Villa Dálcar, entre otros sectores.
“Si bien se reconoce la intención de reducir los trasbordos, la realidad operativa demuestra serias falencias en cobertura, capacidad de flota y gestión de recursos humanos que afectan directamente al usuario”, señala el informe de la FURC. La primera alusión es a la capacidad de carga y accesibilidad. Las últimas 15 unidades adquiridas por la empresa (a mediados del año pasado) representan un retroceso técnico en relación a las viejas unidades. Según la federación universitaria, los modelos antiguos poseían mayor longitud y potencia y podían transportar un volumen mayor de pasajeros. Aseguraron que esto dejaría afuera a 300 pasajeros en comparación con la capacidad anterior, lo que genera saturación en horas pico.

Valentin Caglieri, presidente de la Federación Universitaria de Río Cuarto.
Además, afirmaron que, de las nuevas 15 unidades, “ninguna cuenta con rampas para personas con discapacidad o movilidad reducida”. En contraparte, desde el Municipio afirman que la cantidad de unidades que cuentan con rampas supera el mínimo establecido por el pliego de transporte.
Una de las principales críticas de los estudiantes apunta a la desconexión de nodos clave (o falta de trayectos directos). “El nuevo diseño no ha resuelto la necesidad de conexión directa hacia la UNRC en zonas de alta densidad poblacional como Banda Norte, Alberdi, Fénix y la zona de Dálcar/Golf siguen obligados a realizar combinaciones y transbordos”, plantearon desde la FURC. El subsecretario de transporte aseguró que, a partir del estudio que se haga de la población que asiste a la UNRC y que reside en estos sectores se avanzará en las modificaciones pertinentes.

La Federación Universitaria puso sobre la mesa otro aspecto del que poco se ha hablado: la irregularidad en las frecuencias (con baches de espera que oscilan entre los 50 minutos y una hora y media) se vería influida por la propia gestión laboral de la empresa. “Hay diagramas de trabajo en los que el chofer debe estar a disposición desde las 5 am hasta las 10 pm, cubriendo turnos fragmentados de lunes a viernes”, señala el informe que refiere al cansancio y desgaste de los choferes en jornadas de tal magnitud. A eso, se suma la falta de incentivos y pagos. “La empresa no abona las horas extras correspondientes, sumado a un clima laboral hostil donde se aplican sanciones desproporcionadas por retrasos mínimos”, dice el escrito. En general, el informe diagnostica una falta de recurso humano que impide cubrir los servicios de manera continua.
“Sabemos que lo que antes se pensaba para durar tres décadas, hoy es revisable constantemente”, dijo el subsecretario de Transporte, quien consideró que el sistema es inevitablemente dinámico y, a partir del contexto, la mayoría de las decisiones se toman en función de la demanda y la posibilidad de que más vecinos opten por subirse al colectivo. “Creo que hubo un trabajo maduro entre el Municipio, la empresa, las instituciones y la oposición y lo importante es que todo este rediseño se hizo con los recursos que tenemos. Con lo que hay, tratamos de hacer un sistema que sea lo más óptimo posible y en ese camino seguiremos”, manifestó Pringles a Otro Punto.


