“Yo ni sabia quién era esa mujer”
DIÁLOGO EXCLUSIVO CON EL NUEVO SOSPECHOSO DEL CASO DALMASSO
El principal acusado del crimen de Nora Dalmasso dijo estar absorto ante la posibilidad de ir a un juicio y teme que una maniobra “turbia” lo convierta en un nuevo perejil
Roberto Bárzola, el hombre que 18 años después del crimen de la Villa Golf quedó señalado de ser el asesino de Nora Dalmasso, tiene miedo de acabar en prisión. Así lo reconoció luego de enterarse por este periodista de que el fiscal de Primer Turno Pablo Jávega concluyó que la causa judicial no está prescripta y, por ese motivo, el camionero riocuartense debería ser llevado a juicio por abuso y homicidio.
“Calculá que nunca en mi vida estuve preso, yo soy un hombre de laburo que nunca tuvo problemas con nadie”, se define en la entrevista que mantuvo con Otropunto.ar, en lo que fue su primera aparición pública desde que, a fines de diciembre, quedara en el foco de la escena.
Según la particular interpretación de Jávega- que coincide con lo que propuso la querella de la familia Macarrón- el plazo de prescripción se vio interrumpido durante el tiempo que Marcelo Macarrón y su hijo Facundo estuvieron imputados. Es decir, que si se descuenta ese lapso, aún habría tiempo para juzgar al nuevo sospechoso.
En la charla, Barzola se muestra contrariado por el giro en la causa. Aclara que está tranquilo con su consciencia, pero teme que le suceda a él lo mismo que en su momento pasó con Gastón Zárate, el perejil que fue acusado y encerrado al inicio de la investigación. “Todo el mundo decía que había aprietes, que habían ofrecido plata: si alguien anda ofreciendo plata es porque muy limpio no está”, comenta.
Dedicado full time al transporte de la cosecha de cereales en Venado Tuerto, el chofer confió que fue en el transcurso de esta entrevista donde tomó conocimiento de que el fiscal considera que están dadas las condiciones para llevarlo a juicio. La novedad lo descoloca. Tanto es así, que se produce un silencio de largos segundos, antes de que Barzola pueda responder: “Y… así como me lo está diciendo… la verdad que me toma por sorpresa. Estoy desconcertado”.
A esa altura de la noche del martes, una hora antes de que arrancara la goleada de Argentina a Brasil, un portal de prensa de Buenos Aires (Clarín) y otro de Córdoba (Cadena 3) reproducían la postura del fiscal riocuartense de que la causa Dalmasso no estaba prescripta. Pero Bárzola no había visto la noticia. Recién llegaba desde la provincia de Santa Fe y estaba bajando sus cosas del camión. En el camino había recibido una llamada de su abogado Cristian Titarelli pero comentó que no habían podido comunicarse por falta de señal y, cuando llegó a su casa tenía numerosas llamadas perdidas en su celular. Es en ese momento, cuando se produjo el tenso diálogo de trece minutos con Otropunto.ar, que aquí se reproduce.
-¿Le tomó por sorpresa la última decisión del fiscal Jávega?
-No sé nada. Recién estoy acomodándome las cosas porque acabo de llegar de viaje.
-¿Su abogado le ha dicho algo?
-Llamó hace un rato y no pude hablar con él porque no tenía señal. Bueno, ahora estoy bajando las cosas y lo voy a llamar porque tengo un montón de llamadas de él.
-Lo que ha hecho Javega es acompañar el pedido que ha presentado la familia Macarrón para que la causa no quede prescripta. Si eso es confirmado por el juez de Control usted será llevado a juicio.
-(Se hace una pausa del otro lado de la línea) Y… como me lo está diciendo, la verdad, que me toma de sorpresa. No sé… No sé cómo… la verdad que estoy desconcertado. Estoy preocupado por la forma como surgió todo. Después de que pasaran tantos años, cuando yo siempre he estado a disposición para todo. También me sorprendió cuando el fiscal me leyó la acusación esa, como que yo había estado investigando a la mujer esa. ¡Las cosas que me dijo! Siendo que yo he estado un día y medio en esa casa y ni sabía quién era esa mujer.
-¿Usted dice que el fiscal lo acusa de haber investigado todo lo que iba a hacer la víctima esa noche?
-¡Claro! Me decían que yo había hecho una averiguación que sabía que iba a salir y que iba a estar sola esa noche. ¡De dónde iba a saber yo eso! Calculá que yo estuve a lo sumo dos días en esa casa, la vi una sola vez ahí y a quién le iba a preguntar, sino conocía yo a nadie ahí. Trabajé en ese lugar como íbamos a trabajar a todos lados. Decime vos, de donde voy a sacar toda esa información, que la mujer salía esa noche… que se juntaba.
-¿El fiscal en su momento encontró huellas de su adn en el cuerpo de la víctima? ¿Cómo cree que pudo suceder eso?
-¡Y eso es lo que yo trato de que el abogado me averigüe! Que me busque una explicación para eso. A mi sorprendió cuando me dijeron eso. Vos calculá que cuando toda esta investigación empezó y a mi me llamaron a declarar yo fui uno de los primeros que se ofreció para que me hicieran un adn y no me molestaran más. ¿Entendés?
La incomodidad y los nervios parecen soltarle la lengua. Bárzola habla a borbotones y evoca que en los albores de la investigación vino a la ciudad una comitiva de policías cordobeses que habían sido traídos por la familia Macarrón y el abogado Daniel Lacase. “Vinieron a hacer una investigación paralela y me fueron a buscar para preguntarme si me podía hacer una prueba de ADN. Yo les dije: “Bueno, pero no me molestan más”. Al final no se hizo porque me decían que para que yo no perdiera el día de trabajo la prueba me la tenían que hacer en horario de la noche. Todo eso me pareció muy raro. Después no me llamaron más”.
-Usted fue uno de los pocos operarios que trabajaban en la casa de los Macarrón a quien no lo hicieron el examen de adn.
-¡Claro, claro! Sí, sí sí… y al patrón mío tampoco. En su momento no nos llamaron para nada, pero nosotros estábamos dispuestos porque calculá que queríamos salir de todo el lío, por eso es que yo me ofrecía.
Sin que se le pregunte, Bárzola comenta que después de que se hiciera el juicio en el que el traumatólogo Marcelo Macarrón acabó absuelto el mismo fiscal que ahora lo está acusando, Pablo Jávega le hizo un examen de ADN y nunca volvió a tener noticias de aquello. “Yo estaba trabajando en el campo. Me citan como testigo y me terminan haciendo un adn. ¡Yo nunca me negué! No les dije “che, no me lo hagan”. Al contrario, les dije: “sí, hacémelo y chau”. Pensé que con eso se acababa todo. Y no me volvieron a llamar hasta que ahora en diciembre, me llaman de nuevo”.
-¿A ver si lo entiendo. Usted me está diciendo que después de que se hiciera el juicio a Marcelo Macarrón a usted le hicieron un cotejo de adn que le dio negativo. Y en diciembre de 2024 le hicieron otro?
-Claro. No me acuerdo exactamente la fecha, yo me estaba yendo a la cosecha del trigo. Ponele que fue el diez de diciembre que nos llamaron a mí y al que entonces era mi patrón, y al día 15 salieron a decirme que el adn era mío (sic). Por eso te digo que me parece raro todo esto.
-¿Cuál fue su reacción cuando le dijeron que su adn coincidía con las huellas genéticas en la escena del crimen?
-¡Me quedé helado, mal! Nunca me imaginé algo así. El fiscal me decía que yo había estado averiguando qué iba a hacer ella esa noche. Que sabía que iba a estar sola en la casa, que la maté y la abusé. ¡Vieras las cosas que me dijo! Yo lo que estoy tratando es que el abogado vea por qué dicen que las muestras (que aparecieron en la casa de la víctima) son mías. Te digo que trato de tomarlo con tranquilidad, pero lo veo todo tan raro. Muy turbio.
-Entiendo que la decisión ahora queda en manos del Juzgado de Control y si el juez acompañara la decisión del fiscal usted sería juzgado por el crimen de Nora.
-(Nuevamente se hace un largo silencio del otro lado de la línea) Bueno… no entiendo bien cómo funciona esto. Te decía que tengo como 4 o 5 llamados de mi abogado que no pude atender así que lo hablaré con él.
-¿Tiene miedo de ir preso?
-¡Siiii, calcula que yo no estuve nunca preso, nunca en mi vida! No tengo antecedentes, nada. Yo soy un hombre de laburo que nunca tuvo problemas con nadie. A la edad que tengo he cuidado a mis hijos lo mejor que pude y estoy con mi señora desde los 15 años. Tengo una familia normal.
-¿Por qué tiene miedo si dice que no hizo nada malo, Bárzola?
-Yo tengo la tranquilidad interna. Por dentro sé que estoy tranquilo, pero hay situaciones que son raras. Si te pones a ver lo que pasó en su momento con el chico Zárate. Todo el mundo decía que había aprietes, que habían ofrecido plata: si alguien anda ofreciendo plata es porque muy limpio no está. Yo sigo trabajando normal, no me escondo de nadie, no ando con la cabeza gacha en ningún lado.
-De todos modos debe haber cambiado su vida desde que quedó sospechado.
-¡Totalmente, el cien por cien! No solo me cambió la vida a mí, sino también a mi esposa, a mis hijos, a mi mamá. Porque nosotros siempre fuimos muy unidos.
Al día siguiente de esta entrevista, los abogados del camionero que en noviembre de 2006 estaba trabajando como colocador de pisos parquet en la casa de la calle 5 de Villa Golf expresaron públicamente el desacuerdo con la interpretación del fiscal Jávega que no tiene antecedentes en la Justicia Provincial. En la otra vereda, la abogada de la querella Mariángeles Mussolini mostró su beneplácito: “El acompañamiento de Jávega es muy importante para nosotros” dijo al diario Puntal.
Ahora, el juez de Control y Garantías Diego Ortíz dirá si avala la postura de la fiscalía y la querella o, por el contrario, confirma lo que sostiene la defensa: que la causa está prescripta porque Bárzola no cometió ningún delito que interrumpa los plazos legales para ser llevado a juicio.
“Si yo fuera un hijo de puta, ponele. Pero no me llevo mal con nadie. No ando con problemas. Ahora mismo, corto con usted y voy a hablar con Titarelli porque yo mañana tengo que seguir trabajando”, fueron las palabras finales del chofer en la única aparición pública, desde que los ojos de la ciudad y de los medios de todo el país se posaron en él.


