Cuando los extremos se parecen demasiado
La polarización ideológica y la “batalla cultural” no son un rasgo local, atraviesan las democracias de todo el mundo. Entre derechas radicalizadas e izquierdas cada vez más identitarias, la política corre el riesgo de olvidar su razón de ser: las personas y los contratos sociales que hacen posible la convivencia.










