No aguantamos más
Como mujer, hoy no escribo desde la teoría ni desde las estadísticas. Escribo desde la bronca, el miedo y el cansancio. Entre una justicia lenta, un Estado que relativiza la violencia de género y una sociedad cansada de contar víctimas, el caso Agostina reabre la pregunta: ¿cuántas mujeres más tienen que morir para que la protección llegue a tiempo?










