La alumna del Jockey Club se consagró el último sábado campeona nacional en la categoría 14-15 años. “Marga” habló con Otro Punto junto con su maestra Julieta Mancilla, quien también es una referente del karate riocuartense.

Río Cuarto es una ciudad llena de talentos en el deporte, con algunas estrellas ocultas. El karate es un buen ejemplo de eso, ya que una riocuartense está entre las mejores karatecas de su edad a nivel nacional.
Margarita Balladares no para de sorprender a propios y extraños. Con 14 años recién cumplidos, la alumna de Karate Dojo Jockey Club ya se está posicionando como una de las promesas de la provincia y del país en la modalidad kata.
“Marga” compitió durante todo el 2026 en varios campeonatos a nivel provincial. Sus resultados fueron sobresalientes, escalando hasta el primer puesto en el ranking de Córdoba. Sin embargo, el mayor golpe lo dio en su debut en la categoría 14-15 años a nivel nacional, donde se consagró campeona por sobre las mejores karatecas del país.
Balladares y su equipo tienen un objetivo claro a corto plazo: clasificar a los Juegos Evita. Margarita está muy cerca de lograrlo, tras terminar primera en los dos primeros clasificatorios de los tres que se disputan en total.
La joven de 14 años no está sola en este camino. La maestra de Margarita es Julieta Mancilla, una eminencia del karate en Río Cuarto. Con solo 30 años, Mancilla ya exhibe en su palmarés una gran cantidad de medallas de oro, participaciones en Juegos Odesur y triunfos a nivel nacional.

Otro Punto Digital se comunicó con Balladares y Mancilla para conocer cómo trabajan, cómo comenzó Margarita en el karate, sus objetivos a futuro y el presente y futuro del karate riocuartense.
Margarita comenzó contando cómo conoció a Julieta y cómo se inició en el karate: “Conocí a Juli porque mi escuela, el Jockey Club, tiene orientación deportiva. Cuando yo iba a cuarto grado empezó el karate en el club, con Juli. Pegué onda con ella y empezó a preguntarme cuándo iba a empezar karate, a insistirme. A los tres meses empecé karate con ella y me empezó a gustar”.
“Hace ya cinco años que practico. Probé muchos deportes antes de quedarme con el karate. Hice patín, gimnasia artística, baile urbano, gimnasia contemporánea y muchos más”, añadió Balladares.
“Marga” cuenta con un muy buen equipo detrás. No solo tiene a Julieta Mancilla, una referente del karate en Río Cuarto. Sebastián Panotto es quien trabaja la parte física y psicológica de Balladares. Panotto ya venía trabajando con “Juli”, cuyo maestro también orienta a Margarita. “Esto siempre es mérito principal del competidor, pero también hay un equipo detrás”, remarca Mancilla.
Julieta describe a “Marga” como “una persona con mucho interés en lo que hace y mucha dedicación. Margarita pregunta mucho y a mí me gusta mucho responder”, y continuó: “por suerte, este año la he podido acompañar mucho desde lo técnico y estar encima de ella. Estamos entusiasmados y con ganas de darle para adelante”.
Mancilla también contó cuál es el estilo de karate que practican ella y Margarita: “Nuestro estilo es Shorin Ryu, al cual pertenece nuestra escuela. Nuestra formación tradicional está concentrada en eso. Por lo tanto, Margarita lo practica desde que comenzó hasta hoy, al igual que yo. Pero también utilizamos katas de otro estilo, Shito-ryu, para entrar en competencias federadas. Esos katas tienen mayor validez y ritmos más deportivos que se adaptan mejor a la competencia”.
Margarita está atravesando el momento en que el acostumbramiento a la competencia empieza a imponerse por sobre la parte recreativa del deporte. Si bien ella compitió prácticamente desde sus inicios en este arte marcial, hace no mucho que comenzó a mostrar su talento a nivel nacional. La joven explicó que el amor por el karate convive con la necesidad de mantener alta la concentración y latente la mentalidad deportiva: “Tengo amigos en el dojo, con ellos y con la práctica del karate me desconecto y me distraigo. Pero siempre trato de mejorar y poder conectarme con el deporte cuando estoy practicando”.
“Siento que el karate me ayuda para todo. Para tranquilizarme de todo lo que es la escuela, desconectarme, tener más vínculos con mis amigos. El karate es un deporte que tiene muchos valores, así que me ayuda y me aporta también en eso”, agregó Balladares. Con esto, la karateca de 14 años dejó en claro que este deporte no es solo un medio competitivo para ella, sino que también le aporta varios aspectos positivos para su vida.
Margarita aún está en su adolescencia y con buena parte del secundario por delante. Sin embargo, ya piensa en el futuro profesional y si se ve practicando karate por muchos años más: “Me gustaría practicar karate para toda la vida. También he pensado mucho en qué voy a hacer cuando empiece la universidad. Siento que eso lo voy a decidir más adelante también, pero espero poder seguir practicando karate”.

En lo deportivo, “Marga” acaba de dar un paso gigantesco en este 2026. Hasta el año pasado, la joven había logrado buenos resultados a nivel nacional en kata no ránking. Además, había logrado el bronce en el mundialito Shin Shu Kan 2025.
El inicio de 2026 la encontró consolidándose como la primera del ránking provincial, además de muy buenas participaciones a nivel nacional en la categoría 12-13 años. Pero este último sábado, alcanzó su mayor logro hasta el momento. Se consagró campeona argentina en la categoría 14-15 años, en la que compite hace pocas semanas, ya que acaba de cumplir los 14.
Su proeza se agiganta aún más si se tiene en cuenta a qué rivales debió enfrentar. En la semifinal superó a la número 2 del ránking nacional, con experiencia reciente compitiendo en Japón. En la final “Marga” venció a la 1° argentina en esta categoría, quien compitió en los Juegos Panamericanos y en Sudamericanos.
Ahora, Margarita buscará clasificar a los Juegos Evita. Tras ganar los dos primeros clasificatorios, Balladares deberá llegar a la final en el tercer clasificatorio para asegurarse su lugar como la representante cordobesa en esta competencia nacional.
¿Cuáles son sus objetivos a corto y largo plazo? “Me gustaría poder llegar a todo lo que me proponga en karate. Por ahora, apunto a llegar a unos Juegos Panamericanos, o a unos ODESUR. Poder sentirme cómoda y bien ahí”, dijo.
Luego, quien tomó la palabra fue Mancilla. Julieta comenzó explicando de qué se trata la modalidad kata que practica Balladares: “En la modalidad de kata no se pelea, no es un combate contra otro directamente. Es una demostración de técnicas combinadas, de defensa y ataque, en las que se evalúan distintas cosas”.
“Lo primero y principal es la técnica, las posiciones. Pero también se evalúa la parte física, el equilibrio, la reacción, la potencia, la velocidad. Se enfrenta un competidor rojo contra uno azul, los árbitros eligen un ganador y se va pasando de ronda. En el dojo, Margarita practica todas las ramas del karate: el kumite (combate), el kata y el kobudo como parte de la clase. En la Federación no hay kobudo, así que ella se ha dedicado a kata. El kumite nunca lo ha practicado con proyección competitiva”, agregó.
Además, profundizó en que no necesariamente el karateca pasa a una modalidad con contacto: “No hay un momento de la formación en que se pase del kata al kumite. No está uno primero y el otro después. Son modalidades de competencia y un karateca puede competir en todas al mismo tiempo o elegir una. Tiene que ver con una cuestión de gusto, con lo que se siente más cómodo”.
“Generalmente, cuando uno decide profesionalizarlo, lo ideal es que se elija uno, sobre todo a nivel federado. Los entrenamientos son muy diferentes a nivel físico. Margarita ha elegido kata, seguramente con mucha influencia del dojo y de mi parte, que también siempre fui competidora de esta modalidad”, dijo.

Julieta recordó cómo se dio su incursión a la docencia de karate: “Siempre supe que quería dar clases de karate. Cuando entré en la docencia me gustó y se me dio la oportunidad de abrir mi dojo, también dentro del Jockey Club. Recibí orientación de mi sensei, quien me acompañó mucho al principio y me ayudó a largarme”.
Para finalizar, Mancilla reflexionó sobre la complejidad que puede representar la práctica deportiva del karate y la docencia de esta disciplina: “No es difícil coordinar la docencia con la práctica, creo que son totalmente complementarias. Incluso, la docencia me ayudó a complementar mi parte deportiva, y viceversa. Hoy en día, tengo un montón de herramientas para brindarles a mis alumnos desde la parte deportiva que me las ha dado el mismo competir”.
Río Cuarto sabe que tiene en su ciudad a una promesa del karate nacional. Hay un talento nato en Margarita que se suma a una guía de gran trayectoria como Julieta. Esto, potenciado por el gran soporte del Jockey Club y su escuela, que puede convertirse en cuna de grandes deportistas gracias a su orientación y trabajo. El camino de Balladares viene ascendiendo de manera vertiginosa. En poco tiempo pasó de competir a nivel provincial y en torneos no ránking, a superar a las mejores del país en su categoría. Y si “Marga”, Julieta y todo su equipo siguen por el camino correcto, parece no existir techo para este joven talento que ya es una realidad.


