La cifra se extrae en relación al año pasado. Crece la preocupación entre los productores yerbateros por el futuro y la rentabilidad de la industria. Los altos costos en la producción y el bajo margen de rentabilidad pone hoy en jaque a la industria de la yerba mate, corazón productivo del noreste de Argentina.
El impacto negativo también se extiende al mercado externo. Las exportaciones de yerba mate, que durante 2024 habían registrado cifras récord, muestran en lo que va de 2025 una retracción del 15 al 16%. Este retroceso preocupa a un sector que había encontrado en el comercio internacional una vía de escape frente al estancamiento del consumo interno.
El mercado doméstico tampoco presenta signos de recuperación. De acuerdo con estadísticas del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), en 2024 las ventas internas cayeron un 11%, totalizando 238.042.303 kilos, lo que implica una reducción cercana a los 25 millones de kilos en comparación con los números alcanzados en 2023. Este nivel de consumo es el más bajo registrado desde el año 2016, lo que refleja un cambio en los hábitos de consumo de los argentinos, posiblemente influido por la inflación y la pérdida del poder adquisitivo.

