Hay avance respecto al dictamen de la oposición que propone declarar la emergencia sanitaria pediátrica y de residencias nacionales en salud por un año. La iniciativa, surgida en un plenario de comisiones, habilita su tratamiento en el recinto en los próximos días.
Entre los puntos centrales se incluye la asignación prioritaria de recursos para medicamentos, vacunas, insumos críticos, infraestructura y personal esencial. También prevé la recomposición inmediata de salarios del personal asistencial y no asistencial en salud pediátrica, con un piso equivalente a los niveles de noviembre de 2023, y la eximición del pago de Ganancias en horas extras y guardias. El hospital Garrahan fue declarado como emblema y referencia nacional en la atención de alta complejidad. Según la Oficina de Presupuesto del Congreso, el impacto fiscal hasta diciembre rondaría los $65.573 millones.
Durante el debate, la senadora Lucía Corpacci (UxP) destacó la centralidad del Garrahan y denunció que los haberes están 14 puntos por debajo de la inflación. Desde la oposición, la radical Edith Terenzi planteó reparos sobre la eximición de Ganancias, advirtiendo que podría generar “nuevas grietas” entre trabajadores. Su postura fue rechazada por el jefe del Frente de Todos, José Mayans, y respaldada incluso por el presidente de la UCR, Martín Lousteau, para no trabar la ley.
La senadora porteña Guadalupe Tagliaferri (Pro) apoyó la iniciativa pero cuestionó al Ejecutivo por priorizar otros temas vía DNU, mientras que el libertario Ezequiel Atauche criticó al kirchnerismo por frenar la discusión en comisiones cuando no le resulta favorable.
La oposición busca así forzar el tratamiento en el recinto, en un contexto de fuerte presión gremial y médica por la crisis salarial y de recursos en el sector pediátrico.

