Rodolfo “El Tano” Ranni vuelve a Río Cuarto con “Negociemos… una historia de amor”, una comedia que habla del paso del tiempo y las segundas oportunidades. Junto a Marta González, el actor protagoniza una gira que apuesta por llevar el teatro al interior del país y reafirma su vínculo con el público.

Este viernes 27 de febrero a las 21.00, el Teatro Municipal de Río Cuarto será escenario de un reencuentro tan esperado como emotivo: Rodolfo “Tano” Ranni y Marta González protagonizan “Negociemos… una historia de amor”, una comedia sensible que habla del paso del tiempo, el amor en la tercera edad y la posibilidad de volver a empezar. En diálogo con Otro Punto, el actor cuenta detalles de la obra y repasa su trayectoria.
“Río Cuarto es un lugar inevitable de cualquier gira teatral”, afirma Ranni con la cercanía que lo caracteriza. “Siempre que venimos, el teatro se llena. Es una ciudad que amo”.
La obra forma parte de una extensa gira que recorre la provincia de Córdoba desde comienzos de enero. Lejos de concentrarse únicamente en grandes centros urbanos, el equipo apuesta a llevar el teatro al interior, a localidades donde muchas personas nunca han visto una obra en vivo.
“Hay pueblos donde no hay teatro. Y no importa: si hay que hacerlo en una canchita de básquet, se hace”, explica el actor. “Después de la pandemia entendimos que el teatro tiene que ir a la vuelta de la casa de la gente”.
El ritmo no es sencillo: viajes diarios de más de 300 kilómetros, funciones continuas y poco descanso. Sin embargo, Ranni lo resume con una frase clara: “Estamos cansados, sí, pero felices. Esto es lo que nos gusta”.

¿Un amor que llega tarde o justo a tiempo?
Negociemos… una historia de amor, escrita por Alicia Muñoz y dirigida por Ernesto Medela, propone un encuentro casual en una plaza entre Amalia y Miguel, dos personas mayores, muy distintas entre sí, que cargan con soledades, rutinas y silencios.
Él pasea a su perro y sus enfermedades; ella lee un libro de autoayuda mientras escucha música de meditación. Entre diálogos llenos de humor, ironía y ternura, emerge una revelación: uno de ellos ha estado enamorado del otro durante más de 50 años… y nunca antes se lo hubiera insinuado.
“No es el amor de los 25 años”, aclara Ranni. “Es el amor de gente de setenta y pico largo. Otro tiempo, otra mirada. Y también otra valentía”.
-¿Cómo estás viviendo esta gira?
-Con Marta Hace 20 años que no trabajábamos juntos. Estamos muy contentos y felices de hacer esta obra. Al principio con Damián Sequeira (productor) decíamos que solo la palabra negociemos no nos remitía a lo que queríamos contar, entonces le agregamos “una historia de amor”, porque de eso se trata. Es la historia de dos personas, de las cuales una de las dos está enamorada de la otra de hace 50 años, pero la otra nunca lo supo. Y se encuentran casualmente en el banco de una plaza después de 50 años. Y ahí empieza la historia. Y la gente se divierte mucho, se ríe mucho, se emociona, se caen agunas lágrimas.
La respuesta del público confirma la potencia del relato. “Una mujer salió llorando del teatro y nos dijo: ‘Ustedes acaban de contar mi historia’. Después de 60 años, estaba conviviendo con su amor de la adolescencia”, recuerda emocionado.
Con los pies en la tierra
Rodolfo “El Tano” Ranni nació en Italia en 1937, fue en el año 1947 que llegó a Argentina y comenzó a actuar a mediados de la década del 50. Fue en los 60 que se consolidó como actor de cine y televisión.
Ranni construyó una presencia sólida y reconocible en la ficción televisiva argentina, participando y protagonizando algunos de los ciclos más recordados de distintas épocas. Entre sus trabajos más destacados se encuentran Atreverse, Matrimonios y algo más, Hola crisis, Estado civil, Zona de riesgo y Los machos, producción por la que obtuvo su segundo Premio Martín Fierro al mejor actor.
Uno de los hitos centrales de su carrera fue su participación en Vínculos, ciclo que le valió el Premio Martín Fierro al mejor actor, reconocimiento que consolidó su prestigio dentro del medio. A estos trabajos se suman ficciones como La nena (en su versión remake), Archivo negro, Alas, Como vos y yo y Los buscas, que reforzaron su vínculo con el público y su continuidad en la pantalla chica.
En televisión también formó parte de ciclos emblemáticos como Nosotros y los miedos, Rugero y Hombres en pugna, además de una participación reiterada en Atreverse, programa que marcó una época por su formato y su mirada social.
Su recorrido cinematográfico fue igualmente consistente. Participó en películas como El desquite, En retirada, No habrá más penas ni olvido, Las esclavas, El arreglo, Señora de nadie, Volver, Comodines y Los pasajeros del jardín, entre otras, integrando elencos de producciones clave del cine argentino contemporáneo.
El reconocimiento a su trabajo se expresó también a través de los Premios Konex (Diploma al Mérito), distinción que recibió en tres oportunidades: 1981, 1991 y 2001, confirmando la vigencia y el valor de una carrera sostenida a lo largo de varias décadas.
Con dicha trayectoria que atraviesa teatro, cine y televisión, Rodolfo Ranni no cree en las clasificaciones: “Nunca creí en eso de actor de teatro, actor de cine o actor de televisión. Un actor tiene que hacer de todo y hacerlo bien. Para eso le pagan”, dice Ranni para Otro Punto.
Esa visión integral acompaña una carrera marcada por la coherencia artística, el compromiso con el oficio y una fuerte conexión con el público.

-¿Siempre te gustó actuar?
-Sí. Me gustó porque cuando era chico cantaba en el coro de la iglesia, era tenorino. Fue bastante mágico lo mío con el teatro, siempre me gustó el cine y la actuación.
El Tano tiene en claro lo importante de la vida: la familia, los nietos y los amigos ocupan un lugar central en su presente. “Los amigos son la familia que uno elige a lo largo de la vida”, reflexiona. Fuera del escenario, eligió una vida lejos del centro urbano, cerca de Escobar. “Uno vive donde siente”, dice. Y cita a Omar Callán: “Sentarse al claro de luna, mirar el horizonte, los animales, los amigos… eso es vivir”.
-¿Hay algo que te quede por hacer?
-Nada. La vida va para adelante, la zanahoria delante del burro siempre.
A sus 88 años, el Tano Ranni sigue en movimiento, girando, actuando y emocionando. Y este viernes, vuelve a encontrarse con el público de Río Cuarto.
Función en Río Cuarto
Viernes 27 de febrero – 21.00 hs
Teatro Municipal
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