Golden Floyd, el futuro del rock ya llegó

La banda tributo a Pink Floyd desembarcó en el festival de rock más importante del país. Integrada por siete jóvenes músicos y amigos, Golden Floyd hace camino y demuestra que el talento no tiene edad. Tras conquistar el escenario sorpresa del Cosquín Rock, le confían a Otro Punto el próximo desafío de una carrera musical que arrancó en las aulas

En un estudio de grabación al oeste de la ciudad, una joven banda hace sonar “In the Flesh?”, el tema de Pink Floyd. Lo llamativo no es que un grupo de adolescentes toque rock, casi a contramano de buena parte de su generación, sino que hace apenas unos días con esa misma canción se subieron al escenario sorpresa del Cosquín Rock. Golden Floyd es la banda riocuartense que fue parte de uno de los festivales más importantes del país y ahora proyecta su crecimiento con un desafío aún mayor.

El lugar que hasta hace una semana vibraba al ritmo de los ensayos, previos al estreno en el Valle, ahora está en silencio y orden. Rodeados de instrumentos musicales, la calma se interrumpe cuando seis de los siete músicos cuentan la experiencia de haber debutado en el gran escenario del rock argentino. “Fue muy emocionante”, suelta Agustín Barbero, quien con apenas 11 años es la voz líder de la banda. A su lado, el encargado del bajo, Agustín Gomez (15), agrega: “Fue muy lindo ver a toda la gente prenderse a cantar, bailar y saltar”. Por unos segundos todos parecen revivir la imagen que grabaron en sus retinas el domingo pasado. Además de Agustín Barbero y Agustín Gomez, completan el grupo Vicente Barbero (15) y Francisco Liaudat (14) en guitarra y coros; los hermanos Julio (17) y Mateo Liberto (15) en teclado y batería respectivamente; y Antonio Bonisconti (15) también en las teclas.

El camino hacia Cosquín fue de pocos, pero intensos meses. El concurso de la Agencia Córdoba Cultura y En Vivo Producciones, Rockeritos Cba, se lanzó en julio del año pasado. Por entonces la banda comenzaba a conformarse. En un hecho fortuito, la convocatoria se extendió hasta el último día de agosto, cuando finalmente grabaron “Comfortably Numb” y se postularon para “probar suerte”.

-¿Cómo surgió la idea de crear una banda?

Francisco Liaudat: -Principalmente fue una iniciativa que teníamos con Vicente. A los dos nos gustaba la música, yo iba más por el rock nacional escuchaba mucho Soda Stereo y Cerati. Él también, pero empezó a escuchar Pink Floyd y me transmitió esa pasión. Nos juntamos un día a tocar en la casa de Mateo y Julio y había algo especial.

Vicente Barbero: -Todos nos conocemos porque vamos todos al colegio Leonardo da Vinci, menos Agus (Gomez) que nos conocemos de la escuela de música Nota Libre. Ahí empezamos a tener clases compartidas con el mismo profe, habíamos formado otras bandas y de ahí surgió Golden Floyd. Después sumamos a Agustín, solo porque es mi hermano – dice bromeando -, y porque tiene una voz bonita, más aguda, que era lo que nos faltaba. Y el concurso fue una propuesta de mi papá que ahora es como nuestro manager.

-¿Se esperaban presentar el video y quedar seleccionados?

Vicente: -Yo traté de no hacerme tantas ilusiones, me preparé para lo peor porque podía salir mal.

Mateo Liberto: -No, yo confiaba en que todo iba a salir bien.

Francisco: -Creo que había una ilusión de imaginarnos tocando en el mismo escenario que otras tantas estrellas del rock.

En octubre salieron del anonimato y la comodidad de la sala de ensayo para enfrentarse por primera vez a un público y a un jurado en el festival “Pre Rockeritos”. De las 25 bandas que se presentaron al concurso, los riocuartenses quedaron entre las seis mejores y accedieron a la instancia final en el Paseo del Buen Pastor. “Cuando llegamos a Córdoba y escuchamos las otras bandas me dio un poco de miedo, pero al final nosotros quedamos segundos y la otra banda, Falset, primeros”, recordó Agustín, el bajista.

Ese segundo puesto les abrió las puertas del escenario sorpresa del Cosquín Rock, el festival al que asistieron por primera vez como espectadores y como banda.

Siete piezas, una música

El mayor de los hermanos Barbero, Vicente, fue el que contagió al resto su fascinación por el grupo británico que descubrió en un viejo cassette. El icónico disco “The Wall” fue el que lo empujó a profundizar en la arquitectura sonora de Pink Floyd, la banda del siglo pasado que hoy encuentra su vitalidad y vigencia en Golden Floyd.

– ¿A todos les gustaba Pink Floyd?

Agustín G.: -Lo conocía por mi papá, que desde la cuna me ponía su música, pero le agarré el gusto hace poco.

Mateo: -No, no lo escuchaba. Al gusto lo adquirí con ellos.

Agustín B: -Yo no lo conocía, fue Vicen el que empezó a escucharlo todo el tiempo. Lo escuchaba tanto que me empezó a gustar y escucharlo cada vez más hasta que me aprendí las canciones.

Interpretar a una de las bandas más influyentes de la música popular, caracterizada por su innovación y complejidad sonora, no es tarea sencilla. Sin embargo, para los siete músicos locales la clave está en lo colectivo. “La complejidad está en que son muchas cosas pasando al mismo tiempo. Pero somos siete y eso nos facilita todo. No seríamos los mismos sin las teclas, las guitarras o sin el bajo. Cada uno tiene un rol importante en un rompecabezas mayor”, comentaron.

Lo que viene

Aunque el asombro de lo vivido aún hace eco en sus memorias, reconocen que Cosquín es una primera parada en la carrera que comienzan a transitar. No solo impacta la madurez musical, individual y colectiva, que alcanzaron en un puñado de meses, sino también la claridad con la que se plantan de cara al futuro.

– ¿Qué preparan para la banda este año?

Francisco: -Nuestro próximo objetivo es hacer ‘The Wall’ en el Teatro Municipal. Fue la razón por la que empezó la banda, antes del concurso, y queremos hacerlo a mitad de año. Después creo que tenemos que seguir creciendo, empezar a componer y ganar experiencia en el escenario.

Vicente: -Sobre eso creo que tenemos prioridades. La primera somos nosotros como grupo humano, la segunda es la música y la tercera es el show.

– ¿Cómo imaginan esa puesta en escena?

Vicente: -La idea es que sea algo especial no solo sonoro, sino audiovisual. No vamos a hacer la pared como hacía Pink Floyd en sus shows, pero sería contar la historia con una parte del repertorio de The Wall.

– ¿Vuelven a los ensayos para empezar a prepararlo?

Francisco: -Nos tomamos unos días después de lo que fue Cosquín y ya este sábado volvemos a ensayar como antes. También queremos empezar a preparar más temas.

Además de un talento innato, en parte heredado de familias donde el arte y la música están presentes, los “Rockeritos” riocuartenses tienen un factor necesario para crecer: ganas de ir por nuevos desafíos. Indudablemente, uno de ellos será noticia en los próximos meses.

Mientras los instrumentos descansan, el silencio vuelve a invadir el estudio del oeste de la ciudad. La pausa, para Golden Floyd, durará apenas hasta el próximo ensayo. Y para quienes ansían escucharlos, la espera será hasta el próximo escenario.

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1 comentario en “Golden Floyd, el futuro del rock ya llegó”

  1. ROBERTO JAVIER SAEZ

    Mirá vos, che!!! Tan jovencitos!!!
    Un notición, no todo está perdido con las nuevas generaciones!! Tarde o temprano empezarán a componer y seguro será GENIAL!!!!

Los comentarios están cerrados.

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