Del 24 de abril al 3 de mayo, Reducción volverá a recibir a miles de fieles en una de las expresiones de fe más profundas de la región. En diálogo con Otro Punto, la intendenta de la localidad, Gina Grazziano, destacó el valor histórico, cultural y espiritual de la festividad, y también recordó el legado de su padre en la organización de esta tradición.
Fieles que llegan para cumplir promesas, otros que vuelven para agradecer, algunos que cargan una intención personal y muchos que emprenden el camino a pie durante kilómetros para reencontrarse con una devoción que atraviesa generaciones. En Reducción, esa escena se repite año tras año y vuelve a cobrar fuerza con el inicio de la celebración en honor al Señor de la Buena Muerte, una festividad que convoca a peregrinos de distintos puntos del país, varios de los cuales recorren hasta 50 kilómetros caminando por la ruta para llegar al santuario. Desde este 24 de abril y hasta el 3 de mayo, la localidad vivirá una nueva edición de una de las manifestaciones de fe más profundas de la región, que este año además comenzará con un hecho histórico: su reciente declaración como Fiesta Provincial.
En Reducción ya se vive ese clima particular que antecede a las grandes celebraciones. Desde este 24 de abril y hasta el 3 de mayo, la localidad cordobesa vuelve a convertirse en epicentro de una de las expresiones de fe más profundas de la región: la festividad en honor al Señor de la Buena Muerte, que este año comienza con un hito significativo, su reciente declaración como Fiesta Provincial.
En diálogo con Otro Punto, la intendenta de Reducción, Gina Grazziano, compartió la emoción que atraviesa tanto a la gestión como a la comunidad. “Como intendente, que se haya declarado fiesta provincial es un reconocimiento a mucho esfuerzo, a mucho trabajo de muchísimos intendentes, curas párrocos, obispos y de todas las generaciones que sostuvieron esta tradición durante más de tres siglos”, expresó.
Pero también habló desde un lugar mucho más íntimo, como vecina nacida en Reducción e hija de ese pueblo. En ese sentido, contó que la celebración le despierta recuerdos muy gratos y una mezcla de sensaciones atravesada por el orgullo, el reconocimiento y la emoción de ver que hoy se pone en valor una expresión de fe que forma parte de la identidad local. También señaló que la fiesta ha sabido adaptarse a distintas épocas y que, en la actualidad, ese mismo recorrido histórico plantea el desafío de seguir acompañándola y proyectándola hacia los tiempos que corren.

En ese recorrido de memoria y emociones, la intendenta, también habló de la figura de su padre, quien fue intendente de la localidad y tuvo un rol importante en la organización y el crecimiento de la fiesta en años anteriores. Recordó ese tiempo como una etapa de transformaciones, en la que se fue ordenando y fortaleciendo el vínculo entre la Iglesia y el Estado para acompañar una celebración que siempre fue central para la vida del pueblo. En sus palabras también apareció esa dimensión íntima de la historia local, donde la fiesta no solo pertenece a las instituciones, sino también a las familias y a las generaciones que la hicieron posible.
La distinción provincial no solo pone en valor la historia y la identidad cultural de Reducción, sino que también la proyecta como un punto clave dentro del turismo religioso. No es un detalle menor. Año tras año, miles de fieles llegan desde distintos puntos del país e incluso del exterior. Según relató la intendenta, durante todo el año el santuario recibe visitantes, pero en estos días la afluencia se multiplica. “Hemos tenido gente de toda Sudamérica, incluso visitantes de Europa que, al pasar por la Ruta 8, se detienen por curiosidad y terminan conociendo nuestra historia”, contó.
Uno de los momentos más conmovedores de la festividad es la peregrinación. Personas que recorren hasta 50 kilómetros a pie para llegar al santuario, muchas de ellas repitiendo el ritual desde hace décadas. La intendenta destacó que estos testimonios son los que le dan sentido profundo a la celebración: hay quienes caminan para agradecer, otros para cumplir promesas o pedir por situaciones personales. “Nosotros a veces naturalizamos esta imagen cotidiana, pero cuando escuchás a los peregrinos entendés la magnitud de lo que significa”, señaló. Y en esa definición también quedó condensado el espíritu de una celebración que, para Reducción, forma parte de su identidad más profunda.
La agenda de actividades es amplia y combina tradición, celebraciones religiosas y momentos de fuerte carga simbólica. Durante estos días habrá novena, adoración, misas, peregrinaciones, procesiones y actos conmemorativos, en una programación que se extenderá hasta el 3 de mayo y que volverá a reunir a la comunidad local con miles de visitantes.
Para quienes no puedan asistir, la intendenta destacó que habrá transmisión en vivo a través de las redes sociales del municipio y su canal de YouTube, tanto el primero como el 3 de mayo, ampliando así el alcance de una celebración que trasciende fronteras. En un pueblo pequeño, definido por su propia intendenta como “una tierra santa chiquita”, la fe logra convocar a miles y construir, año tras año, una escena que mezcla devoción, historia y comunidad. Y en esa trama, también late la continuidad de una historia familiar y colectiva, donde distintas generaciones, como la de su padre y la actual, fueron dejando su huella para que esta celebración siga creciendo y emocionando.
Cronograma
Todos los días:
20:15 h: Novena. Adoración al Santísimo.
21:00 h: Celebración de la Santa Misa.
Viernes 1° de mayo:
Día de Peregrinaciones.
05:00 h: Primera Misa (Misa cada hora).
13:00 h / 14:00 h: Recepción promesantes de rodillas.
14:00 h / 15:00 h: Adoración Eucarística.
15:30 h: Celebración de la Santa Misa y Vía Crucis.
Sábado 2 de mayo:
09:00 h: Santa Misa por los bienhechores del Santuario.
10:30 h: Santa Misa.
16:00 h: Santa Misa por los enfermos.
Bendiciones con el Santísimo Sacramento.
20:30 h: Procesión penitencial con antorchas.
21:00 h: Conmemoración en memoria del Padre Víctor Pugnatta al cumplirse el 20° aniversario de su fallecimiento.
Posteriormente, celebración de la Santa Misa por su eterno descanso.
Concluida la Santa Misa, se presentará el ensamble musical Fidelius.
Domingo 3 de mayo:
Día del Señor de la Buena Muerte, Santo Patrono de Reducción.
08:00 h: Primera Misa (Misa cada hora).
11:00 h: Última Misa de la mañana.
14:30 h: Presentación de la Banda Militar “Fray Luis Beltrán”, perteneciente al Batallón de Arsenales 604, en la explanada del Santuario.
15:15 h: Solemne acto conmemorativo al cumplirse el 75° aniversario de fallecimiento del Monseñor Juan Bautista Fassi, en la explanada de la plaza central.
15:30 h: Santa Misa.
16:30 h: Procesión con la imagen del Señor de la Buena Muerte.
17:00 h: Acto cúlmine en la explanada de la plaza central.

