La trama, detrás de la millonaria estafa al Pami

El pen, el engaño y una “ayudita” para zafar

¿Qué hay detrás del escrache a las tres funcionarias que destaparon la sobrefacturación al Pami? En la Justicia Federal, la figura del ex coordinador médico, Víctor Genesio, divide opiniones. Para el fiscal Cabanillas era parte clave de la asociación ilícita, para el juez Ochoa sólo debe responder por el abuso sexual y el maltrato laboral a las empleadas de la obra social. Por estas horas, la Justicia Federal está evaluando si avanza hacia el procesamiento del ex legislador provincial Marcos Carasso, acusado de negociar telefónicamente la impunidad de los dueños de Ethical, la empresa de rehabilitación que habría fraguado cientos de casos de pacientes con ACV en perjuicio de la obra social.

Director Periodístico

Antes de que se viralizara el pen drive que “encontró” Manuel Adorni para justificar en su declaración jurada el colosal crecimiento patrimonial que tuvo desde que desembarcó en la función pública; ¡un año antes de eso!, dentro del Pami Río Cuarto ya se hablaba bajo cuerda de otro pen drive con fines espurios: el que usarían para hundir a tres funcionarias de esa obra social.

En aquel otoño de 2025, irrumpió en las casillas de correo de todo el personal de la obra social, un sugestivo mail anónimo que defenestraba a tres trabajadoras de larga trayectoria –la encargada de Afiliaciones, la responsable de Auditoría, y la médica auditora- a las que acusaban de corruptas y de faltar a su deber como funcionarias.  Arrancaba así: “LAS Y LOS CORRUPTOS CONTINUAN EN LA UGL 36 DE RIO CUARTO Las personas involucradas en actos de corrupción, ya comenzaron a pedir días de licencia, retirarse antes del trabajo y a tener falsos ataques de pánico y malestares generales inexistentes para pedir certificado médico, preparando el camino para futuras licencias psicológicas o psiquiátricas y así dejar que todo pase, disfrazando sus hechos con sus malas actuaciones”.

No conformes con que el mail corriera como un reguero en el edificio de calle Alvear al 800, los que lo lanzaron querían amplificar el escrache contra las mujeres, puertas afuera del Pami.

“Tiremos un pen drive por la ventana de una radio”, fue la idea con la que fantasearon. ¿Qué fantasearon quiénes? El diálogo telefónico quedó asentado en los celulares del entonces Coordinador Médico del Pami, Víctor Genesio y el de Malvina Aliendo, la médica del staff que era su mano derecha. Así surge de la pericia telefónica que ordenó la Justicia Federal.

 Pero el tiro les salió por la culata.

Las mujeres señaladas por el mail incendiario acudieron desesperadas a la Justicia para pedir que se las investigue y se deje en claro la falsedad de las acusaciones. Además, asentaron una denuncia contra Genesio, a quien acusaron de reiterados manoseos de connotación sexual y de hostigarlas con el fin de apartarlas de su cargo.

Era el comienzo de la caída del hombre fuerte de Pami Río Cuarto.

Aún resuena en los pasillos la frase con la que una de las mujeres acosadas lo paró en seco, luego de que Genesio le tocara los glúteos. “Vos no podés estar tocándole la cola a las empleadas, ¡a mí es la última vez que me lo hacés!”. El hostigamiento de Genesio era sistemático. A la empleada que se ocupaba de registrar las afiliaciones, le sacó la computadora y se la plantó sobre una mesa de la atención al público para que hiciera una tarea que no le correspondía. Y con la jefa de auditoría hizo un intento de cooptarla, le dijo que antes de hacer cualquier control lo notificara a él y que incluso debía ponerlo al tanto de cada conversación que mantuviera con el entonces jefe de la UGL, Ricardo Scattolini. No tuvo eco, y le hizo la cruz.

Asoma la estafa

El escándalo dentro del Pami tomó otro cariz, el 9 de octubre de 2025 cuando Otro punto sacó a la luz la sobrefacturación que la empresa de rehabilitación Ethical habría montado en perjuicio de la obra social. Valiéndose de casos falsos de ACV y politraumatismos graves, Ethical pasó de facturarle a Pami de los dos o tres pacientes al mes que atendía en 2024 a una friolera de más de cien casos mensuales, al año siguiente.

¿Quiénes fueron las funcionarias que se encargaron de llamar uno por uno a los pacientes y así pudieron destapar el engaño? Las mismas que durante largos meses venían siendo asediadas por Genesio.

“Estamos frente a una organización delictiva encabezada por Genesio. Fue él quien busco desplazar a estas tres trabajadoras de áreas esenciales dentro del Pami, porque en esos lugares es donde se definen la distribución de las cápitas, y a quien se audita. Genesio necesitaba tomar el control de esos cargos. No era una cuestión de poder solamente, sino de plata”, aseguró a Otro Punto, Alejandro Cocilovo, el abogado querellante que representa a las víctimas.

Cocilovo, el abogado querellante sostiene que la responsabilidad de Genesio no se agota en el acoso a las trabajadoras. “No era solo una cuestión de poder, sino también de plata”, dijo.

En el despacho que funciona en la esquina de Cabrera y Colón sostienen lo mismo. Para el fiscal Rodolfo Cabanillas la causa por abuso sexual y acoso laboral está directamente relacionada con la asociación ilícita que hoy tiene procesados a los gerentes de Ethical Salud S.A., Gonzalo Lima y Pablo Azdich, y al empleado Lucas Sebastián Kurilkovich. Por eso acusó a Genesio de integrar esa asociación ilícita.

Sin embargo, el juez Carlos Ochoa, entendió que no había pruebas suficientes para procesarlo por ese delito. Por eso acabó procesándolo por abuso sexual simple, lesiones, abuso de autoridad, violación de los deberes de funcionario público y amenazas, y lo desvinculó –al menos por ahora- de la asociación ilícita montada para defraudar al Pami.

Operativo ocultamiento

En las últimas horas del 2025, Genesio era conducido a la cárcel de Bouwer, luego de que el fiscal detectara una maniobra para “peinar” a los testigos que debían declarar en la Justicia Federal. Según la acusación de la fiscalía, días antes de que empleados de Pami fueran citados a testimoniar en la causa, el propio Genesio y su abogado defensor se ocuparon de instruirlos sobre lo que debían decir y lo que tenían que omitir.  “Nada de chirlos, ni de chistes, ni de nada”, fue la indicación que recibió la ladera del ex coordinador, la doctora Aliendo.

Cuando fue citada a declarar, Aliendo negó haber tenido algún contacto previo con Genesio. Pero sus dichos fueron desmentidos por las comunicaciones extraídas del celular del ex Coordinador médico. Allí, quedó el rastro de contactos directos entre ellos, y entre la testigo y el abogado de Genesio.

El juez Ochoa entendió que a esta altura de la pesquisa Genesio ya no puede obstaculizar la investigación. Por eso, y porque entiende que no hay riesgo de fuga, lo liberó.

Incluso, el mismo día que declaró ante el Juzgado Federal, el 24 de abril pasado, Aliendo habría vuelto a comunicarse con Genesio para informarle que ya se encontraba en el Juzgado: “El doctor N. solo me miró y me sonrió. No nos saludamos obviamente”, le dijo. Para el juez, “tal expresión reviste especial significación, en tanto revela que la testigo y el abogado procuraron mantener una apariencia de distanciamiento en el ámbito del Juzgado, evitando exteriorizar el contacto previo mantenido”.

Después de tomar ese testimonio, el juez dictó el procesamiento de Aliendo por el delito de falso testimonio, y el de Genesio por instigación al falso testimonio.

El procesamiento por este último delito y la decisión de otorgarle la libertad fueron tomadas por el mismo magistrado. Aquí, una vez más, las opiniones del fiscal y del juez difieren. Para Cabanillas, Genesio ya dio muestras sobradas de entorpecer el proceso y por eso debería seguir preso. Para Ochoa, durante el tiempo que el médico estuvo encerrado se avanzó con la mayoría de las pruebas y lo que resta son medidas que, a criterio del juez, no podrían ser obstaculizadas por el acusado. Por eso le concedió la libertad a cambio de una caución de 100 millones de pesos.

Una manito de la política
Carasso y su abogado Maximiliano García salen del Juzgado. El exlegislador se  despegó de la maniobra contra el Pami. Podría ser procesado en las próximas horas. FOTO PUNTAL

En una nueva ramificación de una causa que aún no tocó fondo. Se conoció en las últimas semanas la imputación del ex legislador de General Cabrera, Marcos Carasso. Aunque tanto su abogado defensor como el propio dirigente radical se preocuparon en aclarar que lo que la Justicia le reprocha no tiene nada que ver con la sobrefacturación en perjuicio del Pami, la acusación tiene estrecha relación con ese expediente. Es que el rastreo de los celulares de los empresarios de Ethical que están acusados de asociación ilícita habría dejado huellas de un comprometedor diálogo entre Carasso y los cabecillas de la empresa de Salud, Gonzalo Lima y Pedro Azdich. En esos mensajes, los gerentes de Ethical le habrían pedido al ex intendente cabrerense que intercediera ante la Justicia para alivianar su situación procesal, a cambio de un beneficio económico. Por ese hecho, hoy Carasso, Lima y Azdich quedaron imputados por tráfico de influencias. Ya declararon en el Juzgado Federal y, por estas horas, el juez deberá decidir si avanza con el procesamiento por este delito de corrupción contra la administración pública.

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