Después del milagro, nos volvimos a ilusionar

La “Scaloneta” está a tres partidos de lograr su cuarta estrella. Con un Messi inoxidable, el seleccionado argentino buscará superar una instancia que históricamente le ha resultado compleja.

El hit de 2022 rezaba “ahora nos volvimos a ilusionar”. Todo argentino recuerda cómo terminó aquella historia, con la “Scaloneta” ganando la postergada tercera Copa del Mundo. Ahora, en plena disputa del Mundial 2026, esa frase vuelve a encender las esperanzas de un país entero.

La Selección Argentina ya está en cuartos de final de la Copa del Mundo que se organiza conjuntamente en Canadá, Estados Unidos y México. El rival de la “Albiceleste” en esta instancia será Suiza, un seleccionado al que ya ha enfrentado en Mundiales anteriores. Los suizos clasificaron a esta fase tras eliminar a Colombia (0-0 en tiempo regular y 4-3 en penales).

El conjunto dirigido por Lionel Scaloni ganó los cinco partidos que jugó, pero el camino no viene siendo sencillo. Incluso, la “Albiceleste” estuvo muy cerca de quedar eliminada en sus dos encuentros de playoffs. En la novedosa instancia de 16vos de final, Argentina debió sufrir para eliminar a Cabo Verde, la sorpresa del Mundial.

La “Albiceleste” iba ganando 1-0 en tiempo regular, pero el seleccionado africano lo empató y estiró la definición a un tiempo extra. En el inicio de los 30 minutos adicionales, la “Scaloneta” volvió a ponerse en ventaja. Pero inmediatamente, Cabo Verde volvió a nivelar las acciones. Finalmente, Argentina ganó 3-2 cerca del final y evitó el batacazo.

Los octavos de final contra Egipto también asomaban como relativamente sencillos. El encuentro estuvo lejos de ser simple para Argentina, ya que se encontraba 0-2 abajo a diez minutos del final. Sin embargo, la “Scaloneta” reaccionó y ganó 3-2 en una remontada histórica que incluyó tres goles en menos de quince minutos.

El milagro de Atlanta

Si algo deja claro la Copa del Mundo es que, en playoffs, prácticamente no hay partidos fáciles. Más de uno esperaba un trámite sencillo para Argentina en los octavos de final, contra Egipto. Pero la “Scaloneta” tuvo que transpirar mucho para eliminar al seleccionado africano en el Mercedes-Benz Stadium, de Atlanta.

Cuando se jugaban 15 minutos del primer tiempo, Yasser Ibrahim sorprendió para adelantar a Egipto en el marcador. Ibrahim abrió el partido con un certero cabezazo en el punto penal. En su primera chance de gol, el seleccionado africano se puso en ventaja. Este tanto terminó siendo la única llegada clara del seleccionado africano en todo el primer tiempo.

Argentina empujó ante un rival que daba ventajas en defensa. Así, cinco minutos después del gol de Ibrahim, la “Albiceleste” se encontró con un penal a favor por una infracción sobre Nicolás Tagliafico dentro del área. Lionel Messi se hizo cargo de la ejecución, cruzando su disparo a media altura. Mostafa Shobeir Oufa, el arquero egipcio, adivinó el costado y logró atajar el remate.

La pena máxima que malogró Messi no hizo que Argentina deje de atacar. Oufa fue figura en el primer tiempo, tapándole un cabezazo a quemarropa a Alexis Mac Allister y un remate a ras de piso de Julián Álvarez. Además, Lionel ejecutó un tiro libre que pegó en el palo derecho.

La “Scaloneta” no mereció irse en desventaja al entretiempo, pero no pudo mantener el nivel en la primera mitad del complemento. Argentina llegó menos que en el primer tiempo y Egipto tuvo dos chances contundentes. La primera fue un gol anulado a Mostafa Ziko. Pero luego, el propio Ziko la empujó para marcar el 2-0 en favor de los egipcios.

La pausa de hidratación le vino bien a la “Albiceleste”, que quemó las naves en busca de la remontada. Sin embargo, a diez minutos del final, Argentina todavía perdía por dos goles de diferencia. Y, más allá del empuje, a la “Scaloneta” le costaba generar situaciones claras para descontar.

El 1-2 llegó a los 79’, gracias a un cabezazo de Cristian Romero tras un gran centro de Messi. El gol del “Cuti” revitalizó a Argentina, que a la enjundia que traía ahora le sumó una mayor claridad futbolística. En contraposición, Egipto comenzó a sentir la presión de tener que sostener el resultado.

Cuatro minutos después del gol del “Cuti”, llegó el empate argentino. Tras una serie de rebotes, la pelota le quedó picando a Messi, casi de manera poética. El futbolista de 39 años se estaba despidiendo de los Mundiales, y tenía en sus pies la chance de estirar un poco más el final de su era. Y Lionel no falló, sacando un fuerte disparo que tocó Oufa, pegó en el travesaño y entró.

Con el partido 2-2, y ya en tiempo de descuento, Leandro Paredes tuvo un cruce milagroso en una contra muy peligrosa que prometía gol para Egipto. Y, dos minutos después, la remontada terminó de materializarse.

Julián Álvarez recuperó y jugó un pase largo para Lautaro Martínez, que envió un centro al punto penal. Enzo Fernández cabeceó cruzado con su frente y la pelota se metió pegada al palo izquierdo de Oufa, que voló pero esta vez no pudo hacer nada.

Argentina resistió los minutos de descuento, esperando con ansias el silbatazo final de Francois Letexier. Cuando el árbitro francés marcó el final del partido, se destapó el festejo argentino. La emoción y las lágrimas envolvieron a cada uno de los protagonistas, incluyendo a Messi y a Scaloni, quienes habitualmente se muestran imperturbables en ciertas situaciones.

Los antecedentes contra Suiza en Mundiales

La Selección Argentina ya sabe lo que es jugar ante los suizos en una Copa del Mundo. Este sábado a las 22 horas será el tercer enfrentamiento entre Argentina y Suiza en el historial por Mundiales. El saldo es de dos victorias de la “Albiceleste” en los dos encuentros que disputaron entre sí.

El primer antecedente entre ambos fue en el Mundial 1966, por la primera ronda. Argentina había debutado en el grupo 2 derrotando 2-1 a España, mientras que después empató 0-0 con Alemania Federal. Suiza, por su parte, había sido goleado 0-5 por los alemanes y cayó 1-2 contra los españoles.

Así, Argentina llegó a la última fecha empatado en 3 puntos con Alemania, pero con peor diferencia de gol. Suiza arribó a la jornada final ya eliminada. A la “Albiceleste” le alcanzaba con un empate para clasificar a los cuartos de final. El equipo de Lorenzo no dejó dudas y ganó 2-0. Luis Artime (53’) y Ermindo Onega (81’) marcaron los goles del triunfo argentino.

El último antecedente es muy difícil de olvidar, y se dio en el Mundial 2014. Tras una buena fase de grupos en la que ganó sus tres partidos, Argentina enfrentó a Suiza en octavos de final. A los suizos no les había resultado fácil la primera ronda, pero clasificaron segundos por detrás de Francia y delante de Ecuador y Honduras.

El escenario para el duelo entre Argentina y Suiza fue el Arena Corinthians, de San Pablo. Durante todo el tiempo regular, al elenco que comandaba Alejandro Sabella le costó mucho romper el cerrojo defensivo del seleccionado suizo. Los europeos sufrían poco en defensa, situación que se extendió durante el tiempo extra.

Todo parecía indicar que el partido se definiría mediante tiros desde el punto penal. Pero, a los 118 minutos, llegó el desahogo. Sergio Romero metió un pelotazo y Rodrigo Palacio la peleó en la mitad de la cancha. Palacio tocó para Messi, que encaró hacia adelante y gambeteó un rival.

Con lo que le quedaba, Messi corrió 25 metros con pelota dominada y abrió hacia la derecha, donde estaba Ángel Di María. “Fideo” remató de primera, con el borde interno de su pie izquierdo y a ras de piso. La pelota se metió cerca del palo derecho defendido por Diego Benaglio, que se estiró pero nada pudo hacer.

Quedaban apenas segundos y Argentina ya se sabía clasificada a los cuartos de final. Sin embargo, todavía quedaba tiempo para un milagro. Xherdan Shaqiri jugó rápido un tiro de esquina y envió un centro perfecto, que cayó sobre la línea del área chica. La defensa argentina no pudo despejar y Romero no salió a cortar, por lo que Blerim Džemaili cabeceó en soledad al frente del arco.

El cabezazo de Džemaili pegó en el palo derecho y le cayó nuevamente al mediocampista. El suizo no tuvo tiempo para reaccionar ante el rebote de su propio cabezazo, y la pelota impactó en su rodilla. El esférico se fue a centímetros del palo derecho, y la “Albiceleste” respiró. Instantes después, el silbatazo final de Jonas Eriksson desató el festejo argentino, que terminaría siendo subcampeón de aquel Mundial.

Messi y los penales en Mundiales

El penal fallado por Messi derivó en una fuerte estadística. El capitán argentino falló 4 penales en tiempo regular por Mundiales. Hasta esta Copa del Mundo, Hannes Halldórsson (Islandia) le atajó uno en 2018 y Wojciech Szczęsny (Polonia) le tapó una pena máxima en 2022.

Además, en la segunda fecha del actual Mundial, Messi tiró por arriba del travesaño un penal contra Austria. Con el fallo ante Egipto, el histórico goleador se convirtió en el futbolista con más penales fallados en tiempo reglamentario en Mundiales.

El capitán argentino también es el único jugador en fallar dos penales en la misma edición de una Copa del Mundo. Una estadística insólita si se tiene en cuenta que el protagonista es Messi, casi unánimemente considerado el mejor futbolista de la historia.

En contraposición, Messi convirtió cuatro penales en tiempo regular en el Mundial 2022. Lionel le marcó a Arabia Saudita, Países Bajos, Francia y Croacia. Además, el capitán argentino acertó sus tres ejecuciones en tanda de penales: contra Holanda en las semifinales de 2014, ante Países Bajos en los cuartos de final de 2022 y contra Francia en la final de Qatar.

Los cuartos de final, una instancia incómoda para Argentina

Será la novena ocasión en que la Selección Argentina dispute la fase de cuartos de final en una Copa del Mundo. La “Albiceleste” perdió cuatro veces, siendo la instancia en la que más veces quedó la Argentina eliminada en un Mundial. El seleccionado argentino perdió tres veces en primera fase, dos en segunda fase, tres en octavos de final y tres en la final.

La primera derrota de la Selección Argentina en unos cuartos de final fue en el Mundial 1966. El elenco que comandaba el “Toto” Juan Carlos Lorenzo enfrentó al local, Inglaterra. En un partido marcado por las polémicas arbitrales del alemán Rudolf Kreitlein, el seleccionado inglés ganó 1-0 y clasificó a las semifinales, consagrándose a la postre campeón del mundo.

Esa tarde, Kreitlein expulsó a Antonio Rattín a los 25 minutos del primer tiempo. El alemán le mostró la roja a Rattín “por la mirada”, como él mismo indicó después. El árbitro aseguró que el “Rata” lo había insultado, aunque no hablaban el mismo idioma. Posteriormente, a los 33 minutos del segundo tiempo, Geoff Hurst marcó el gol del triunfo para Inglaterra.

Luego, en 1998, Argentina perdió nuevamente en cuartos de final. En ese caso, el conjunto dirigido por Daniel Passarella cayó 2-1 a manos de Holanda. Patrick Kluivert adelantó a Países Bajos en el inicio del partido, mientras que rápidamente lo empató Claudio “Piojo” López. La “Albiceleste” quedó en ventaja numérica de cara al último cuarto de hora del complemento, por la expulsión de Arthur Numan.

Sin embargo, a tres minutos del final llegó una jugada que cambió radicalmente el transcurso del partido. Ariel Ortega cayó dentro del área, pero el juez Arturo Brizio Carter consideró que el “Burrito” había simulado y se acercó a mostrarle la tarjeta amarilla. Edwin van der Sar se acercó a Ortega para recriminarle la simulación, y el jugador argentino reaccionó.

Ortega agredió a Van der Sar con un cabezazo que, según sus propias palabras, “no lo llegó a tocar”. Segundos después, Dennis Bergkamp marcó el 2-1 que le dio a Holanda la clasificación a semifinales.

Ocho años después, en 2006, el verdugo de Argentina fue Alemania. Los dirigidos por José Pekerman derrotaban 1-0 al local, con gol de Roberto Ayala. Sin embargo, Miroslav Klose apareció a diez minutos del final para nivelar el resultado. El marcador no se movió y el partido se definió por penales.

En la serie desde los doce pasos, Alemania se impuso por 4-2. Jens Lehmann, con su famoso “papelito” en el que tenía anotado cómo solían patear los argentinos, le atajó un penal a Ayala y otro a Cambiasso. Una gran Selección Argentina quedaba nuevamente a las puertas de las semifinales.

La última derrota de la Selección Argentina en cuartos de final fue en 2010. El rival fue nuevamente Alemania, pero el trámite del partido fue radicalmente distinto. Los alemanes golearon 4-0 gracias a los goles de Thomas Müller (3’), Arne Friedrich (74’) y Klose (68’ y 89’). El equipo de Maradona falló muchas chances de cara al arco, mientras que “Die Mannschaft” fue muy efectiva y no perdonó a la “Albiceleste”.

En contraposición, Argentina ganó cuatro cruces de cuartos de final: a Inglaterra en 1986 (2-1), Yugoslavia en 1990 (0-0 y 3-2 en penales), a Bélgica en 2014 (1-0) y a Países Bajos en 2022 (2-2 y 4-3 en penales). Este sábado, ante Suiza, Argentina buscará su quinta victoria en esta instancia.

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