El presidente de Estudiantes dialogó con Otro Punto y habló de todo: Forestello, Bruera, sus anteriores experiencias en el club, sus objetivos personales y el proyecto de un colegio propio.

Estudiantes atraviesa un período de profundos cambios. Apenas un mes y medio pasó desde la icónica conferencia de prensa en la que Alicio Dagatti anunció el fin de su etapa como presidente del “León”. El histórico dirigente dejó la presidencia del club tras once años al frente.
Inmediatamente, Luis Amor fue confirmado como el elegido para continuar el camino construido desde hace más de una década. Se convocó a elecciones, pero no hubo lista opositora. Así, el viernes 29 de mayo se realizó el traspaso de presidencia de Dagatti a Amor.
No hubo tiempo de descanso para el flamante presidente. Una semana antes de asumir, Estudiantes ya había presentado a Rubén Forestello como nuevo entrenador. El “Yagui” sucederá a Iván Delfino como DT del “León”. Entre la salida de Delfino y la llegada de Forestello, hubo un breve interinato a cargo de Gerardo Acuña.
El mismo viernes 29 de mayo, Estudiantes presentó a su primera incorporación de este mercado de pases: Juan Garro. El delantero llega para reforzar un plantel que necesita de jerarquía y talento para pelear la permanencia en la Liga Profesional. Hay varias posiciones que aparecen como prioritarias para el “León”, que busca un arquero, un delantero de área y varios defensores.
En cuanto al arquero, el problema acaba de solucionarse con la llegada de Lucas Bruera. El platense se consagró campeón de la Primera División de Venezuela con Carabobo, equipo con el que también mostró un gran nivel ante River, por Copa Sudamericana.
El sueño de mantenerse en la Liga Profesional no será fácil para Estudiantes. El “Celeste” sumó apenas 5 puntos en el Torneo Apertura, producto de un triunfo, 2 empates y 13 derrotas. El “León” está último en la tabla anual y en la tabla de promedios, y necesitará una gran campaña en el Torneo Clausura para no descender a la Primera Nacional.
Con todo este contexto, Luis Amor vive sus primeras semanas como presidente de Estudiantes. Quien está recibido de Contador Público ya integró comisiones directivas del “León” en el pasado, tanto en la presidencia de Dagatti como en la de Iván Rozzi. Sin embargo, el desafío es ahora mayor al haberse convertido en el mandamás del club.
A más de un mes del inicio del Torneo Clausura, Luis dialogó con Otro Punto Digital. El presidente de Estudiantes habló sobre varios temas: Forestello, Bruera, sus primeros días como presidente, sus anteriores experiencias en el club, los objetivos personales y el proyecto de un colegio propio.
Amor comenzó relatando cómo está viviendo sus primeros días como presidente de Estudiantes: “Lo estoy viviendo mucho más intensamente de lo que imaginaba, con mucho tiempo encima. El club tiene una estructura muy grande, de muchas personas que trabajan además del plantel profesional. Si bien todo venía funcionando con normalidad, los cambios de conducción implican que todos nos adaptemos a las nuevas circunstancias y a la impronta personal que uno le quiera dar”.

En la misma línea, reflexionó sobre qué aprendió de sus anteriores experiencias en el club: “Estuve formando parte de otras comisiones, y en todas aprendí algo. De acompañar a Iván Rozzi aprendí cosas, de haber estado con Alicio otras. Me pasó también con Roberto Gualtieri en su momento. Yo mismo fui a proponer que él se acercara y sea presidente. Considero que mi fuerte es el armado de los equipos. Buscar dónde hay equilibrio entre un grupo de personas que podemos formar un buen equipo”.
“Aprendí que, en un club de fútbol, las comisiones directivas jugamos en la semana. Y, en base a eso, después el equipo sale a la cancha cuando le toque. Hay que hacer lo posible para que todo llegue bien al día que empieza el partido. Después, el fútbol es un deporte de once contra once. Pero tenemos la responsabilidad de que el equipo llegue en condiciones de competir al máximo el día del partido”, añadió.
Luego, el presidente de Estudiantes habló sobre cómo se dio la posibilidad de suceder a Dagatti: “La cuestión de suceder a Alicio tiene que ver con la cantidad de cuestiones que le toca atravesar en lo personal a él y el tiempo que llevaba dedicándole al club. Además del momento particular que vive el club, de haber alcanzado lo más alto que se puede alcanzar en términos deportivos, y ahora defender la categoría. Todo esto me hizo aceptar su propuesta. Era el modo más certero y auténtico de decirle ‘gracias’ por todo lo que le dio al club”.
“Es un sueño como para todos los que sentimos pasión por un club. Como ha sido un sueño en su momento jugar, que no se me dio. Si hubiera aparecido una opción mejor que yo en disposición de conducir al club, yo me hubiera corrido”, aseguró.
Además, se refirió al hecho de que las elecciones tuvieron lista única: “Lo que a mí me interesa y trato de hacer es que, todo el que quiera estar, se sume. Y, de alguna forma, eso se logró. Que no haya habido otra lista no significa que no hubo oposición. En realidad, demuestra que todos queremos seguir por este camino que vienen transitando Alicio y su comisión directiva desde hace once años”.
Por otro lado, reveló que sigue a Rubén Forestello desde hace muchos años: “Forestello es un técnico que, en lo personal, me gustó siempre. Desde que estábamos en el Argentino B y venía con distintos equipos a nuestra cancha. No lo conocía personalmente, pero me gustaba su estilo y cómo paraba al equipo con su clásico 4-3-3. Lo observaba y veía de lejos cómo se manejaba en el banco de suplentes, que me gustaba”.

“Después se dio la circunstancia de que, cuando yo empecé a ser nombrado, él se quedó sin club. Me contacté, empezamos a hablar y terminé de confirmar que es una excelente persona. También tiene desafíos personales, porque lo agarra en una situación particular de su vida, en la que quiere demostrar que es de Primera División. Para mí, fue una feliz coincidencia”, agregó.
Luis sueña con un proyecto a largo plazo que tenga a Forestello a la cabeza: “Duermo más tranquilo desde que nos dijo que sí y está manejando los destinos del plantel. Aspiro a un proyecto a largo plazo con el ‘Yagui’. No quiero tener que guiarme por una cuestión de los resultados inmediatos. A mí me influencian más los procesos, la forma del diálogo y la construcción de un grupo de trabajo”.
Una de las prioridades de Estudiantes en este mercado de pases era la de conseguir un arquero que le dé garantías. La charla con Amor se dio horas antes de que se confirmara su contratación de Lucas Bruera : “Con Lucas nos contactamos por el nivel que tenía. Lo vimos en Copa Sudamericana, que era argentino y que tenía ganas de tener la posibilidad de jugar en la Primera División de Argentina. Es una persona maravillosa, muy auténtica, muy sincera. Acaba de ser campeón en Venezuela”.
“Lo estamos esperando. Hasta que no esté firmado el contrato, no voy a decir nada por prudencia y respeto al socio y al hincha, pero sí puedo decir que está en camino. Si está demorado es porque siguió avanzando su equipo en el Campeonato de Venezuela. Le tocó jugar la final la semana pasada y salir campeón”, explicó Amor. El jueves Bruera firmó contrato y trajo alivio a la dirigencia y a los hinchas.
Al asumir, Luis contó que tiene como una de sus prioridades la construcción de un colegio propio para el club: “Lo del colegio no es una idea a futuro lejano. De hecho, ya lo venía trabajando en los últimos meses con Alicio. Por lo menos en la parte previa, de averiguar los requerimientos de infraestructura necesario y los proyectos que hay que presentar”.

“Vengo trabajando con una ex directora en el proyecto pedagógico. Tenemos el anteproyecto de arquitectura, para pensar dónde lo vamos a hacer. Por supuesto que va a faltar lo más difícil, que es reunir los fondos para hacerlo”, se sinceró.
El presidente del “León” aspira a que el colegio esté en marcha cuando finalice su gestión: “Ya lo presentaremos públicamente en algún momento. Me animo a decir que, por lo menos cuando pasemos nuestra gestión, esté iniciado el proyecto. Está decidido que sea un secundario con orientación deportiva y, el día de mañana, incorporar un nivel terciario”.
“El lema del club es ‘mens sana in corpore sano’. El deporte ayuda en la parte corporal y tenemos el desafío pendiente de trabajar en la parte mental. Para eso, el colegio es un instrumento bárbaro. Allá por 1912, un grupo de estudiantes fundó el club. Fue un 21 de septiembre, en los festejos por el día de la primavera. Me gustaría cerrar ese círculo y que fundemos un colegio”, completó.
Para finalizar, Amor contó los objetivos que tiene para su gestión como presidente: “En lo deportivo, mi objetivo es tratar de sostener esto a lo que tanto costó llegar. Y, si no, ser nuevamente competitivos en lo que nos toque y volver a luchar por lo que ahora tenemos. Como le he dicho a la gente que me acompaña, en estos seis meses tenemos que estar todos dedicados a hacer las cosas bien para que el plantel entrene con tranquilidad y pueda dar lo máximo cuando inicie la competencia”.
“Además, está el segundo objetivo de sumar más disciplinas. Sobre todo desde que se inauguró el salón de usos múltiples nuevo, donde podemos traer más deportes. Podemos sumar vóley, handball, patín, fútbol de salón, recuperar el básquet. Queremos que haya más chicos con la camiseta de Estudiantes andando por el club. Y el tercer objetivo es el colegio”, finalizó Luis.

