Victoria Miranda: “Esto es tocar el cielo con las manos”

La riocuartense se consagró campeona mundial con las Leonas. Argentina obtuvo su tercer campeonato del mundo y Miranda habló con Otro Punto Digital sobre el enorme logro conseguido.

Sigo un poco sin caer. Hasta no volver al país, uno no toma dimensión total de lo que conseguimos”. Así le comentó Victoria Miranda a Otro Punto Digital horas después de haberse consagrado campeona del mundo. Las emociones que conllevan semejante logro son demasiadas, y no es para menos, ya que la riocuartense “tocó el cielo con las manos”, como ella misma asegura.

Antes de la Copa del Mundo, Miranda ya había logrado meterse en la historia grande del deporte de Río Cuarto. Fue la primera jugadora oriunda de nuestra ciudad en jugar en la Selección Argentina de hockey. Se colgó la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos 2024 y fue una de las 20 convocadas al Mundial de la disciplina.

Pero todos estos hitos, perfectamente capaces de enaltecer la carrera de cualquier deportista, parecen quedar en un segundo plano al lado de lo que sucedió el último sábado. Con Victoria en cancha en la final, las Leonas lograron su tercer campeonato del mundo.

Para ganar el Mundial, Argentina debió destronar en el partido decisivo a Países Bajos. Las holandesas son las absolutas dominadoras de este deporte, con 9 títulos. Poco le importó al conjunto dirigido por Fernando Ferrara, que logró emparejar un resultado adverso y obtener la tercera estrella mediante la vía de los penales.

Campeonas invictas

Miranda le reconoció a Otro Punto Digital que las Leonas buscaban el título, pero que el haberlo conseguido conlleva emociones que no imaginaban: “Sin duda que nuestro objetivo era ese. Estábamos preparadas, lo queríamos y cada una de nosotras dentro del equipo lo sentía. Pero, cuando se hace realidad, es un shock importante”.

Mucho antes de la final, Argentina comenzó un camino en el que mostró un nivel alto durante prácticamente todo el torneo. En la primera fase, el equipo de Ferrara integró el grupo B junto a Alemania, Estados Unidos y Escocia. El debut fue un sorpresivo empate 1-1 ante las estadounidenses, en un partido en el que las Leonas merecieron más.

Así, la segunda fecha contra Alemania tomó una relevancia aún mayor. Argentina tuvo una gran producción y venció 3-2 a las alemanas. Luego, las Leonas cerraron esta fase con un triunfo 2-0 ante Escocia. De esta manera, el seleccionado argentino terminó en la punta del grupo B con 7 puntos.

El primer puesto le permitió a Argentina arrastrar puntos para la segunda fase, donde recaló en el grupo F. Tras golear 3-0 a España y empatar 0-0 contra Bélgica, las Leonas terminaron nuevamente como líderes.

En las semifinales, el rival fue Australia, una selección que históricamente ha logrado resultados muy similares a los de Argentina. La cordobesa Julieta Jankunas logró destrabar un partido muy cerrado a los 47 minutos. El gol de Jankunas terminó significando el 1-0 con el que las Leonas avanzaron a la final.

El último escollo en el camino al título era Países Bajos, el seleccionado más ganador de esta disciplina. La consagración parecía complicarse cuando Yibbi Jansen le dio la ventaja a las holandesas cuando se jugaban 30 minutos. Argentina intentaba por todos los medios y estaba cerca del empate, pero no conseguía vulnerar el arco rival.

A seis minutos del final, “Majo” Granatto marcó la igualdad y le puso justicia al resultado. Argentina no se conformó con el empate y siguió buscando el gol. Sin embargo, la mala fortuna privó a las Leonas de ganar durante el tiempo regular, por lo que el 1-1 llevó a la final a un shoot-out.

Pien Sanders erró el primero para Países Bajos y Victoria Granatto puso en ventaja a las Leonas. Felice Albers falló el segundo penal holandés, mientras que Brisa Bruggesser convirtió el 2-0 en favor de Argentina. El seleccionado europeo pareció reaccionar tras el acierto de Marijn Veen y el fallo de Zoe Díaz.

Sin embargo, la “China” Cosentino terminó de erigirse como figura al atajarle la ejecución a Freeke Moes. Sofía Cairó asumió la responsabilidad y definió con enorme calidad para marcar el 3-1 definitivo que le dio el título a las Leonas. Inmediatamente después del gol de Cairó, todo el plantel argentino se fundió en un abrazo colectivo, dejando correr toda la emoción por haber logrado la tercera estrella.

Orgullo riocuartense

Más allá del título colectivo, Victoria tiene motivos de sobra para estar conforme con su participación en el Mundial. La riocuartense sumó minutos en los siete partidos que disputó Argentina. Miranda se dio el lujo de jugar una final del mundo ingresando en el inicio del tercer cuarto. Estuvo en cancha en el gol del empate de Granatto, un momento que seguramente no olvidará jamás.

El torneo lo vivimos de la mejor manera posible. No había dudas de absolutamente nada. De nosotras, del juego, de los rivales que nos tocaron. Cada cosa que pasó es para que termine de esta forma. Realmente lo sentimos así”, contó Victoria sobre cómo vivió el plantel este Mundial.

Las Leonas jugaron una final de altísimo nivel, por momentos reduciendo a las holandesas. Países Bajos, acostumbrado a ser un equipo arrollador, en ciertos tramos del partido se vio ampliamente superado por las Leonas. Eso le agrega aún más valor al triunfo de las dirigidas por Ferrara.

Sin embargo, el análisis deportivo más profundo quedará para otro momento. Eso también entendió “Vicky”, quien compartió su alegría y reflexionó sobre el proceso que transitaron las Leonas: “Muy privilegiadas del camino que hicimos. No solo del torneo, sino de cómo nos entrenamos y cómo nos brindamos al equipo y al objetivo. En este momento puedo analizar muy poco, pero la felicidad es completa”.

Para finalizar, Miranda expresó lo que significa este logro para el seleccionado argentino. Victoria no dudó en asegurar que, para este plantel, conseguir el Mundial “lo es todo”: “Para nosotras, jugadoras de alto rendimiento amateur que damos absolutamente todo por la camiseta y por el país, es como tocar el cielo con las manos. Llevar la tercera estrella y el tercer campeonato del mundo al país, en este deporte tan importante para la Argentina, es todo y lo atesoramos”.

Posiblemente deba transcurrir un tiempo considerable para que las protagonistas comprendan cuán histórico es lo que consiguieron. Hay distintos factores que le dan a este título una magnitud que no se explica fácilmente.

En primer lugar, las Leonas lograron su tercer título Mundial. Las anteriores consagraciones de Argentina fueron en 2002 y 2010. En ambas oportunidades, además de contar con un muy buen plantel, el seleccionado argentino tuvo a Luciana Aymar, la mejor jugadora de la historia, como abanderada.

En 2026, las Leonas no tuvieron a una figura consagrada como Aymar. Incluso, la FIH no elige a una argentina como mejor jugadora del mundo desde 2017, cuando ese premio lo obtuvo Delfina Merino, ausente del seleccionado argentino desde 2022. Lo que sí tuvo la Selección Argentina en este Mundial fue un plantel que se mostró unido y compenetrado de principio a fin.

En una nota para Otro Punto Digital en la previa del Mundial, Miranda había avisado que las Leonas son “un equipo con una mentalidad ganadora”, pero que “no perdemos nuestra esencia como grupo de la alegría y el disfrute”. Razón no le faltaba porque, a lo largo de todo el proceso, se pudo ver distintos recortes de las jugadoras compartiendo, riendo y abrazándose. Un grupo unido que disfruta el lugar en el que está, pero que no pierde su mentalidad ganadora, es una muy buena combinación para formar un plantel capaz de superar a cualquier rival.

Otro factor que le da un tinte de histórico a este logro es el rival de la final. Países Bajos sigue siendo, por amplia distancia, el país más ganador con 9 títulos mundiales. Además, las holandesas tienen 5 subcampeonatos y una medalla de bronce. Ese poderío también fue algo que las Leonas lograron romper el sábado.

Esta consagración deja a Argentina en el segundo lugar del medallero. Las Leonas lograron su tercera estrella y se despegaron de Australia y Alemania, que tienen 2 títulos cada uno. Estos cuatro seleccionados son los únicos países que han logrado consagrarse campeones del mundo y, junto a Irlanda y Canadá, los únicos que han llegado a una final.

Las palabras sobran al intentar explicar lo que significa para el deporte riocuartense lo que consiguió Miranda. Pocos oriundos de Río Cuarto pueden contar qué significa ser campeón del mundo, y menos con esta relevancia y participación en cancha. “Vicky” logró lo que sueñan muchos jugadores y muchas jugadoras, no solo en el ámbito del hockey, sino de cualquier otra disciplina.

Victoria “tocó el cielo con las manos”, como ella misma lo describió. Se consagró como una de las deportistas más importantes de la historia de Río Cuarto. Después de semejante logro, seguir subiendo la vara y mantener la ambición no debe ser tarea sencilla. Con 26 años, la jugadora de nuestra ciudad aún tiene mucha carrera por delante.

Pero, para Miranda, ese trabajo quedará para otro momento. Las Leonas se bordaron su tercera estrella, y ellas también quedaron en la historia grande del deporte argentino. Y Río Cuarto siempre podrá encontrar en Victoria un motivo para enorgullecerse.

Compartir

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio