En Argentina, el acetato de ulipristal fue aprobado por la ANMAT en 2018 para su uso como anticonceptivo de emergencia hasta cinco días después de una relación sexual sin protección. Tras una suspensión preventiva en 2020 por una revisión de seguridad, en 2026 vuelve a estar disponible en el país.
¿Qué es el acetato de ulipristal y cómo actúa?
El acetato de ulipristal es un medicamento que pertenece al grupo de los moduladores selectivos de los receptores de progesterona. Según explica el Dr. Daniel Juy, en un principio fue desarrollado para tratar la miomatosis uterina, es decir, los miomas, mediante tratamientos prolongados y con dosis bajas. Sin embargo, con el tiempo se comprobó que, administrado en una dosis única y más elevada, también podía utilizarse como anticonceptivo de emergencia. El especialista señala que su principal acción consiste en retrasar o impedir la ovulación. De esa manera, evita que el óvulo sea liberado y disminuye las posibilidades de que ocurra la fecundación.
Además, destaca que una de sus principales ventajas frente al levonorgestrel es el tiempo durante el cual mantiene su eficacia. Mientras que este último funciona mejor si se toma lo antes posible después de la relación sexual sin protección, el ulipristal puede conservar un buen nivel de efectividad hasta cinco días después, es decir, entre las 70 y las 120 horas posteriores.

¿Tiene otros mecanismos de acción además de retrasar la ovulación?
El Dr. Juy explica que el medicamento también provoca cambios en el endometrio, el tejido que recubre el interior del útero. Aclara que, si el embarazo ya está implantado, esos cambios no deberían afectarlo.
No obstante, agrega que, si la fecundación ya ocurrió pero el embrión todavía se encuentra desplazándose por la trompa de falopio antes de llegar al útero, las modificaciones del endometrio podrían dificultar su implantación.
Desde su perspectiva interpreta que ese efecto puede considerarse antiimplantatorio. En consecuencia, sostiene que, si el embrión no logra implantarse debido a esos cambios, ese mecanismo puede entenderse como un efecto abortivo.
¿Qué ventajas presenta respecto al levonorgestrel?
Para el especialista, la principal ventaja del ulipristal es su mayor eficacia durante un período más prolongado después de la relación sexual sin protección. Esto amplía el margen de tiempo para utilizarlo como anticonceptivo de emergencia.
En cuanto a los efectos adversos, señala que ambos medicamentos presentan perfiles muy similares. Los más frecuentes son dolor de cabeza, náuseas, vómitos y algunas molestias gastrointestinales.
¿Cómo se utiliza actualmente en Argentina?
El Dr. Juy explica que, en Argentina, el acetato de ulipristal se entrega únicamente con receta archivada. Esta medida busca garantizar un uso responsable y evitar que se convierta en un método anticonceptivo de uso habitual. Remarca que se trata de una medicación destinada exclusivamente a situaciones de emergencia. Advierte que su uso repetido podría generar alteraciones hormonales y recuerda que, como muchos otros fármacos, se metaboliza en el hígado, por lo que no resulta conveniente utilizarlo de manera frecuente.
¿Qué recomendación les daría a las pacientes? Como mensaje final, el Dr. Juy recomienda recurrir al ulipristal solo en casos excepcionales y no como reemplazo de los métodos anticonceptivos regulares. Además, considera importante que las pacientes conozcan cómo actúa el medicamento antes de utilizarlo. Debido a que posee un efecto antiimplantatorio, sostiene que la decisión de usarlo debe tomarse de manera informada y con prudencia, evitando recurrir a este método de forma reiterada.


