Lo que comenzó con la idea de instalar una cabina solar terminó convirtiéndose en un centro integral de belleza y bienestar. Cari Ochoa, creadora de Voilà, cuenta cómo nació el espacio y cuál es la premisa que sostiene el proyecto: que cada persona pueda llegar, relajarse y encontrar allí un momento para sí misma.
Fotos: Santiago Mellano
La idea, en principio, era bastante más pequeña. Cari Ochoa ya había comprado una cabina solar y buscaba un local donde instalarla. Hasta que una conversación terminó cambiando el tamaño del proyecto. Su psicóloga le hizo una pregunta sencilla: qué era lo que realmente le gustaría hacer. Cari pensó entonces en aquellos lugares que conocía de Buenos Aires, donde una persona podía hacerse las manos, los pies, pasar por peluquería y resolver distintos servicios sin tener que trasladarse de un punto a otro. A lo largo de su vida, Cari fue reafirmando la idea de que los detalles y el bienestar van de la mano.
“Me encantaría tener en Río Cuarto un lugar donde te puedas hacer las manos, los pies, peluquería… algo más integral”, recuerda. De esa conversación surgió la idea de construir un centro de belleza completo.

Así nació Voilà, Centro de Belleza y Bienestar. Ubicado en Patio Linné PA Local 19, Voilà es un espacio pensado no solamente alrededor de los tratamientos, sino también de la experiencia de quien cruza la puerta. Llegar al lugar ya es respirar bienestar: un ambiente luminoso, cálido y cuidado en cada detalle, donde el orden, la iluminación suave y la decoración construyen una sensación de armonía desde el primer momento.
El nombre resume bastante bien esa intención. “Voilà” es una expresión francesa asociada a ese “y listo” que aparece cuando algo queda resuelto. Para Cari, el concepto encajaba con lo que imaginaba: llegar a un lugar, encontrar diferentes opciones y no tener que preocuparse por ir de un lado a otro.
—¿Qué querías que tuviera este lugar desde el comienzo?
—La idea principal es que vos puedas venir a relajarte. Que puedas venir con una amiga, con tu mamá, con tu hermana, con tu sobrina, con tu marido, porque también tenemos clientes hombres. Que uno pueda encontrar en un espacio lo que necesita para su bienestar.
Ese concepto integral fue creciendo con el tiempo. Hoy en Voilà conviven servicios de manos y pies, peluquería, maquillaje, tratamientos faciales, pestañas, depilación tradicional y definitiva, masajes y cabina solar, además de medicina estética con una profesional médica que concurre periódicamente al espacio. En ese equipo también está María José “Majo” Grandis, encargada del local y estilista del centro, una de las personas que acompaña el día a día del centro.
La propuesta del lugar permite, por ejemplo, que alguien que tiene un evento pueda preparar la piel, hacerse las manos y los pies, pasar por peluquería y terminar con el maquillaje sin salir del lugar. “Es la idea de que uno pueda venir a un solo lugar y concentrar todo”, explica.
El lugar que hoy recibe a las clientas era muy distinto cuando Cari llegó por primera vez porque fue crear todo desde cero. Fue un proceso de transformación hasta darle forma al espacio que había imaginado. Antes incluso de inaugurar, ya había señales de lo que podía ocurrir. Mientras todavía trabajaban en el lugar, algunas mujeres que estaban cerca se acercaron para preguntar qué estaban haciendo y terminaron pidiendo si podían atenderlas. “Todo estaba embalado todavía y nos preguntaron si podíamos hacerles las manos”, recuerda entre risas. Voilà finalmente abrió sus puertas un 8 de diciembre de 2021.

—¿Fuiste imaginando todos estos servicios desde el principio?
—No. Cuando arranqué tenía la cabina solar y la idea. Después fue empezar a interiorizarme. Pensar: en manos y pies, ¿qué podemos hacer? En peluquería, ¿qué podemos hacer? En depilación, ¿qué podemos hacer? Y fui agregando servicios.
Cari conoce los tratamientos, pregunta, consulta y busca entender qué se hace y por qué. Es por eso que en Voilà hay profesionales preparados específicamente para cada tarea. Sostiene que una de las prioridades del espacio es que cada persona sepa quién la va a atender, qué formación tiene y qué procedimiento va a realizar. “Para nosotros es muy importante. Que la persona que recibe a la clienta le explique cuál es el proceso, si se puede realizar o no”, señala.
Septiembre funciona casi como una frontera dentro del centro. Con los primeros días cálidos empieza a crecer la demanda y aparecen las consultas vinculadas al verano, los eventos, los egresos y las fiestas de fin de año. Manos y pies están entre los servicios que más aumentan. También la peluquería, los tratamientos faciales, la cabina solar y la depilación definitiva. “En primavera la gente quiere usar sandalias, quiere lucir los pies. También comienza la época de eventos y egresos”, cuenta Cari.
Dentro de la propuesta, uno de los servicios que estuvo desde el origen es precisamente la cabina solar. Según explica Ochoa, el equipo utilizado en Voilà combina una primera etapa con tubos de colágeno y luego pasa gradualmente al bronceado. En depilación definitiva, por su parte, el centro trabaja mediante turnos programados.
Hay algo más que aparece permanentemente en su relato: no quiere que la visita se transforme simplemente en una carrera de tratamiento en tratamiento. “Que te puedas tomar tu cafecito o tu té tranquila. La idea es relajarte”, dice.
Por eso, el espacio también está pensado para ir acompañado. Dos amigas pueden hacerse las manos al mismo tiempo; mientras una persona recibe un masaje, otra puede estar en peluquería; y quienes llegan juntas antes de un evento pueden compartir buena parte de la preparación. Esa misma lógica se traslada a los vouchers, que ofrecen durante todo el año y que cobran especial protagonismo en fechas como el Día de la Madre o Navidad.
Cari insiste en que no quiere que sean simplemente un archivo enviado por teléfono. Le interesa el gesto de regalar algo, el sobre, las flores, la presentación y ese pequeño ritual de recibirlo. “Que sea un producto lindo”, explica.
También procura mantener los precios dentro de valores accesibles, incluso en los períodos de mayor demanda. Reconoce que los tratamientos de belleza no siempre ocupan un lugar prioritario en el presupuesto cotidiano y, por eso, sostiene que intentan encontrar un equilibrio entre los costos y lo que puede afrontar el cliente. Hay, detrás de todo eso, una búsqueda estética que va más allá del trabajo cotidiano del centro. Cari estudia actualmente diseño de interiores y también tiene una relación cercana con la fotografía. Para ella, ambas disciplinas terminan encontrándose en un mismo punto: la composición, la luz, los colores y la manera de construir un ambiente.
“Para mí, la fotografía y el diseño de interiores van de la mano. Buscás la belleza, la estética, la composición, los colores. Lo plasmás en una foto o lo plasmás en un lugar”, explica. Quizás por eso, en Voilà cada elemento parece formar parte de una misma idea que comenzó mucho antes de elegir un color, un sillón o un tratamiento. Aquella primera cabina solar terminó abriendo la puerta a algo bastante más grande.
Un lugar donde hacerse las manos o el pelo, prepararse para una fiesta, regalar un masaje o, simplemente, reservar un rato para frenar.
Llegar, hacerse un lugar entre las obligaciones de todos los días y, por un momento, ocuparse de una misma.
Y voilà.

PARA AGENDAR
Voilà contactos: 3586 54-4409/ 3585 17-9407
Instagram: @voilariocuarto


