“¿Te animás?”

De remarla en Río Cuarto al podio de la coctelería italiana

Verushka Giralda y Juan Cruz García, llegaron a Italia en 2022 con la intención de conocer nuevos lugares y buscar una aventura. Bérgamo iba a ser una parada de diez días antes de continuar hacia Barcelona. El plan cambió. Cuatro años después, tienen su propio bar y LUNFA fue reconocido entre los mejores nuevos espacios de coctelería de Italia.

Hay decisiones que se toman con un plan detallado y otras que comienzan simplemente con la voluntad de animarse. La historia de Verushka y Juan Cruz pertenece un poco a las dos categorías. Sabían que querían viajar, conocer otros lugares y buscar nuevas experiencias, pero no tenían demasiado claro dónde iban a terminar ni qué iban a construir.

En marzo de 2022 se casaron y, dos meses después, emprendieron el viaje desde Río Cuarto. El destino pensado era Barcelona. Antes, pasarían diez días en Bérgamo, donde viven desde hace más de 35 años los tíos y las primas de Verushka. Querían aprovechar el cumpleaños de su prima Flor y conocer algunas de las ciudades más famosas del norte de Italia. Bérgamo, el sitio que terminó cambiándoles los planes.

Sus familiares les propusieron que probaran trabajar y vivir allí antes de continuar hacia España. Sin manejar el idioma y sin demasiadas certezas sobre qué podía pasar, aceptaron. La estadía que iba a durar diez días terminó convirtiéndose en una nueva vida. “Nos fuimos de Argentina sin pensarla tanto. Estábamos decididos. Solo nos enfocamos en ahorrar ‘suficiente’ dinero con nuestros trabajos para poder decidir viajar”, cuentan.

Dejaron dos o tres trabajos cada uno, vendieron sus camas, regalaron mucha ropa y se llevaron lo indispensable. Lo más difícil, sin embargo, no fue desprenderse de las cosas materiales. Fueron los vínculos que quedaban lejos: la familia, los amigos, los mates, las juntadas y los asados.

En Bérgamo encontraron una ciudad que, en varios aspectos, les resultó familiar. La describen como una ciudad no demasiado grande, con distancias similares a las de Río Cuarto, universidad y una dinámica en la que con el tiempo terminás conociendo a mucha gente. También tuvieron un sostén fundamental: la familia de Verushka.

La idea original de Barcelona quedó en segundo plano. Incluso hoy, después de cuatro años en Europa, todavía no conocen esa ciudad.

LUNFA bar / Gentileza Juan Cruz García

La historia de LUNFA, en realidad, comenzó mucho antes de que existiera el local. Juan ya había trabajado detrás de barras de distintos boliches y, después de la pandemia, comenzó a trabajar en un restaurante de Río Cuarto, donde profundizó su camino en la coctelería de autor. En poco más de un año llegó a ser director del restaurante junto a otra colega. Verushka también comenzó su recorrido profesional en el sector gastronómico después de la pandemia, cuando empezó a trabajar en Tegua.

Pero la idea de tener un bar propio estaba especialmente presente en Juan. Cuando se fueron de Argentina, incluso tenía una frase en su perfil de Instagram: “buscando el lugar ideal para abrir mi bar”. Ese deseo tenía, además, una historia familiar detrás. De chico, Juan recuerda las salidas a comer con sus padres y su hermano. No se trataba de restaurantes lujosos ni de grandes pretensiones. Lo importante era que la comida fuera rica, que el lugar fuera cómodo y que hubiera una buena atención. Con el tiempo descubrió que eso era parte de lo que quería llevar a su propio proyecto.

Para ambos, viajar siempre había estado entre sus planes. Antes de conocerse ya tenían la idea de salir al exterior y buscar nuevas aventuras. Cuando se conocieron, en 2019, ese deseo siguió presente. El bar todavía era una fantasía. Hasta que dejó de serlo. En enero de 2025, después de dos años y medio sin volver, viajaron nuevamente a Argentina para festejar el cumpleaños de Juan. El regreso a Río Cuarto terminó siendo importante por un motivo que ninguno de los dos esperaba. Durante esos días vieron una gran cantidad de bares nuevos. Juan recuerda especialmente una escena: una casa cuyo garage se había convertido en un bar. Fue suficiente para que algo cambiara.

“Estamos perdiendo tiempo. Hay que hacer algo ya”, pensó y a partir de ese momento empezó a escribir cómo quería que fuera el bar de sus sueños.

Volvieron a Bérgamo a mediados de febrero. Una semana después, Juan pasó frente a un local que estaba cerrado y que hoy es LUNFA. Lo fotografió y se lo mandó vía WhatsApp a Verushka.

-¿Te animás?

No tenían idea de cómo hacerlo posible. Tampoco tenían dinero: sus ahorros se habían terminado casi durante uel viaje a Argentina. Pero respondió:

-No sé cómo vamos a hacer, pero te sigo.

Verushka comenzó entonces a utilizar Inteligencia Artificial para crear renders y proyectar cómo podría ser un bar ítalo-argentino, inspirado en Caminito y en el estilo porteño. Cuando Juan vio esas imágenes, sintió que ya estaba decidido “Me subí a una moto que nunca más me pude bajar”, cuenta.

Había comenzado la búsqueda del nombre.

Una conexión entre dos mundos

LUNFA bar / Gentileza: Juan Cruz García

La elección del nombre terminó encontrando una conexión entre Argentina y la región italiana en la que habían decidido quedarse. LUNFA viene de lunfardo, el dialecto argentino con mayormente palabras italianas. Al investigar el origen de la palabra, encontraron además una relación con Lombardía, la región donde se encuentra Bérgamo.

La historia familiar de Verushka terminó de completar esa coincidencia: sus bisabuelos eran de Bérgamo. Así, el nombre del bar también terminó contando parte de la historia de sus dueños. Pero todavía faltaba lo más difícil: conseguir que el proyecto pudiera abrir. Para avanzar tuvieron que presentar un plan de negocio ante un banco y conseguir el 60% de la financiación del proyecto, fueron tres meses de negociaciones relacionadas con la actividad, el alquiler, la inmobiliaria y el banco.

Y en medio de ese proceso llegó uno de los momentos más difíciles de la historia personal de Juan. El 27 de octubre de 2025, un día antes de firmar con el banco, murió su papá, Ariel, después de un cáncer que avanzó en tres meses. Juan lo define como su mentor en todos los proyectos que se propuso en su vida, además de su padre y su mejor amigo.

El 3 de noviembre firmaron el acto de compraventa y recibieron las llaves. Tenían un mes para hacer reformas limitadas; el banco había financiado el 60% del proyecto y el 40% restante debían generarlo con las ventas. Finalmente, el lunes 1 de diciembre de 2025, LUNFA abrió sus puertas. Hacía mucho frío en Bérgamo. Frente al bar estaban los puestos navideños. Ellos salieron a repartir volantes para invitar a la gente a conocer el nuevo espacio. Habían pasado de imaginar un bar en un garage de Río Cuarto a abrir uno propio en Bérgamo.

Un bar argentino en Italia

LUNFA busca construir un puente entre las dos culturas.

Para los argentinos que llegan, la intención es que el lugar pueda hacerlos sentir un poco más cerca de casa. Para quienes no son argentinos, la propuesta es mostrar una parte de esa identidad a través de la gastronomía, los cócteles y, especialmente, la hospitalidad. “Recibimos a todos como si recibiéramos invitados en nuestra casa”, explican.

Esa identidad aparece también en la carta, entre los cócteles de autor está el Tereré, preparado con gin, almíbar de mandarina, jugo de limón, soda de yerba mate y menta. También trabajan sobre recetas clásicas a las que incorporan pequeñas variaciones para darles un toque propio. En el fondo de la barra hay otra referencia directa a Argentina: Messi y Maradona compartiendo un “viajero”, una preparación de fernet y Coca-Cola presentada en una botella de Coca-Cola cortada por la mitad.

Para un argentino, LUNFA puede significar sentirse más cerca de casa”. / Gentileza Juan Cruz García

El proyecto también puso a prueba otra relación: la de ellos como pareja. Al principio fueron jornadas de entre 12 y 16 horas todos los días, había estrés, nervios y ansiedad. Sin embargo, buscaron siempre separar los problemas del negocio de la relación. Hoy trabajan entre ocho y diez horas y descansan dos días por semana. Los roles están divididos, Juan se ocupa principalmente de la parte administrativa y comercial: sueldos, horarios, proveedores, compras, pagos y contratos con marcas. Verushka está al frente de la parte gráfica, las redes sociales, el menú, la publicidad, el marketing y la estética del bar. Pero en la operación están los dos, hacen barra, cocina y sala. Cuando comenzaron eran cinco personas, ellos incluidos. Hoy son diez.

Gentileza Juan Cruz García

El reconocimiento

Los primeros meses de LUNFA estuvieron marcados por una preocupación mucho más concreta que cualquier premio.  “El objetivo los primeros tres meses era no quebrar el negocio”, cuentan. Después vendría otro objetivo: hacerlo funcionar. Por eso, cuando llegó el reconocimiento, no estaban esperando que sucediera. Fue el jueves 27 de agosto. Juan se había levantado sin ganas de ir a trabajar, era la primera vez que se sentía así. El día anterior habría sido el cumpleaños número 60 de su papá. Veinte minutos después llegó un mail: LUNFA estaba dentro de los diez mejores nuevos bares de Italia de 2026.

Después llegó el momento de la competencia en el Roma Bar Show, en Roma. LUNFA obtuvo el tercer puesto entre los mejores bares nuevos de coctelería de Italia. Para ellos fue una enorme satisfacción y un motivo de orgullo. Colegas y amigos de Bérgamo los acompañaron durante ese momento, que también significó un acontecimiento para la ciudad.

Día de la premiación/ Gentileza: Juan Cruz García.

Para Verushka y Juan, ese tercer puesto no representa solamente una clasificación, es el reconocimiento a un camino que empezó mucho antes de abrir LUNFA. “Dedicación, sacrificio, estudio, preparación, horas y horas de servicio, pocas horas de sueño, esperanza, confianza, tolerancia, pasión, garra, sobre todo amor”, dicen cuando intentan explicar qué hay detrás de ese reconocimiento.

Desde que se fueron de Argentina, en 2022, cuentan que reciben mensajes de Río Cuarto y Jovita ante cada pequeño logro. Esta vez no fue diferente. La historia que empezó con una pareja que dejó Argentina con lo justo, siguió con una escala inesperada en Bérgamo y tomó forma a partir de una fotografía de un local vacío, hoy tiene un nuevo capítulo: LUNFA llegó al podio de la nueva coctelería italiana.

Pero ellos saben que todavía falta.

Pasitos cortos

El próximo objetivo es ingresar al mundo del catering, llevar la coctelería a distintos tipos de eventos y, paralelamente, apuntar a la fabricación de empanadas en grandes cantidades. No hablan de acelerar, hablan de avanzar.  “Vamos con pasitos cortos pero firmes. Tiempo al tiempo”. Y quizá esa frase sea la que mejor sintetiza el camino que hicieron desde 2022. Porque cuando se fueron de Argentina no tenían definido dónde iban a terminar, pero hoy tienen LUNFA. Un bar que lleva en su nombre una palabra argentina y que busca que quien entre se sienta como en casa, incluso si está a miles de kilómetros de Río Cuarto o Jovita. Porque para ellos, si algún argentino cruza la puerta, la idea es que no se sienta extranjero. Que haya un mate o un fernet con Coca-Cola para recibirlo, y quizás, una pregunta esperándolo del otro lado de la barra: “¿Qué te trae por acá y por qué tardaste tanto?”

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