“Roña” Castro, el de la pelea legendaria

“Locomotora” falleció este miércoles, a sus 59 años. Fue campeón mundial y dejó un legado imborrable en el deporte nacional. Su legendaria pelea con John David Jackson nunca será olvidada.

Este miércoles, el deporte argentino perdió a uno de sus valores más preciados. Jorge “Roña” Castro (o también apodado “Locomotora”) falleció a sus 59 años. El ex boxeador se descompensó cuando estaba en el Bingo de Morón y murió en el lugar.

Castro era diabético e insulinodependiente. Por esa razón, en primera instancia se planteó que “Locomotora” estaba bajo de insulina. Incluso, eso fue lo que expuso el primer parte de la Policía. Sin embargo, la autopsia preliminar indicó que “Roña” tuvo una falla cardíaca que le provocó un edema agudo de pulmón.

El fallecimiento del ex boxeador dejó un vacío importante en el deporte argentino. El país perdió a uno de sus mayores exponentes pugilísticos en las últimas cuatro décadas. Castro fue campeón mundial de la Asociación Mundial de Boxeo en peso mediano. Luego, logró defender la corona en cuatro oportunidades, incluyendo el legendario combate ante John David Jackson.

Además, “Locomotora” fue uno de los últimos boxeadores de nuestro país en lograr que el espectador argentino promedio se interese por el boxeo. Argentina tuvo varios campeones mundiales después de Castro, pero pocos lograron conectar con el público y generar repercusión como lo hizo “Roña”.

Una infancia difícil

Castro nació el 18 de agosto de 1967 en Caleta Olivia, Santa Cruz. Tenía cinco hermanos y debió sobreponerse a la separación de sus padres en la etapa temprana de su vida y a un contexto de pobreza. Según relató él mismo, su madre la envió a Catamarca a vivir con su padre y su abuelo, quienes lo “molían a palos” como contó en una entrevista.

En una visita, la madre de Jorge lo vio con signos de desnutrición y lo “rescató”: “Me vio muy flaquito y me llevó de nuevo a Caleta Olivia. Yo estoy muy agradecido a mi mamá por haberme llevado”, supo relatar Castro. Una vez que regresó a Caleta Olivia, se vio obligado a ganar su sustento de la manera que fuera posible. En su adolescencia, “Roña” trabajó en el campo con esquiladores de ovejas, vendía diarios y hasta lustraba calzados.

Este contexto terminó forjando la personalidad con la que, años más tarde, Castro se subiría al ring. El entorno en el que creció, las dificultades que lo rodeaban y su carácter provocaron que “Locomotora” peleara de manera recurrente en las calles. Así nació su primer apodo, “Roña”, por la facilidad con la que parecía meterse en trifulcas callejeras.

Con 15 años tuvo su primer acercamiento al boxeo como disciplina. Por un lado, el deporte le permitió canalizar de manera más profesional sus usuales peleas callejeras y el contexto en el que vivía. Pero, por otro lado, también se presentó como una salida económica.

Los primeros pasos

Pocos días después de pisar por primera vez un gimnasio, Castro tuvo su primera pelea por dinero. Los años posteriores le permitieron pulir sus capacidades y terminar de profesionalizarse. A su estilo aguerrido y frontal, le agregó conceptos técnicos que lo convirtieron en un gran peleador.

Ya con 19 años, “Roña” tuvo su primera pelea profesional. Fue el 14 de febrero de 1987 en su Caleta Olivia natal, donde derrotó por KO al chileno Patricio Caracci. Tras esa victoria, acumuló una racha de 37 peleas invicto en poco más de dos años. Su primera derrota fue el 10 de junio de 1989, en Buenos Aires, a manos de Lorenzo García.

En diciembre de 1989 “reabrió” el Luna Park en una pelea frente a Miguel Ángel “Puma” Arroyo. El histórico recinto llevaba varios años sin combates y Castro fue partícipe fundamental para esa velada histórica.

“Locomotora” siguió acumulando triunfos, peleando una vez o incluso dos veces por mes. Se consagró campeón argentino mediano y superwelter, peso en el que también ganó títulos sudamericanos. Así, obtuvo la posibilidad de luchar por el cinturón mundial.

Su primera gran velada fue el 13 de diciembre de 1991 en París, Francia. El Palais Omnisports de Bercy fue escenario del enfrentamiento entre Castro y Terry Norris por el cinturón superwelter del Consejo Mundial de Boxeo. Diez meses antes, Norris había derrotado al legendario Sugar Ray Leonard. “Roña” terminó perdiendo en las tarjetas.

El 30 de junio de 1992 se presentó en el Civic Center de Pensacola, Florida. “Locomotora” enfrentó a Roy Jones Jr, cayendo nuevamente por decisión unánime. Jones venía de ganar sus 18 peleas profesionales por KO y fue la primera vez que escuchó las tarjetas. Tiempo después, el estadounidense declaró: “Jorge Castro fue la mandíbula más fuerte que enfrenté. Le podías tirar con todo y él seguía para adelante. Le pegué con todas mis fuerzas, pero nunca dejó de avanzar”.

Cuando “Roña” fue campeón mundial

Dos años después, el 12 de agosto de 1994, Castro peleó contra Reggie Johnson por el título mundial vacante de la Asociación Mundial de Boxeo en el peso mediano. El escenario fue el Club Defensores de Villa Luján, en San Miguel de Tucumán. Ambos boxeadores fueron a las tarjetas, y “Roña” obtuvo el cinturón por decisión dividida.

“Roña” defendió el título mundial en otras cuatro ocasiones. La primera fue ante Alex Ramos, ganando por KO2 en Caleta Olivia. Tras este combate, llegó su pelea más recordada y la que lo puso en la historia grande del deporte argentino.

“Lo tiene contra las cuerdas. Castiga arriba con la izquierda, con la derecha, combina. Castro sentido, tambalea, peligro. Se viene castigando con el undercut. Propone Castro con derecha, ¡Y con izquierda lo noqueó, a la lona John David Jackson!”

La velada fue el 10 de diciembre de 1994 en Monterrey, México. El rival de Castro en su segunda defensa fue John David Jackson, quien se encontraba invicto tras 32 victorias como profesional. “Locomotora” comenzó bien en el primer round, pero Jackson se fue adueñando del trámite. Para el octavo asalto, el estadounidense estaba arriba en las tarjetas y se aprovechaba de un “Roña” visiblemente agotado y golpeado.

La magia llegó en el noveno round. Castro aparentaba estar al borde del KO y prácticamente no conectaba golpes. Jackson se mostraba entero y quería terminar rápidamente la pelea con un golpe certero. Pero, cuando promediaba el asalto, “Roña” sacó fuerzas de donde no parecía tener.

“Locomotora” logró conectar un cruzado de izquierda que mandó a Jackson directo a la lona. El estadounidense se levantó pero, rápidamente, Castro logró derribar a su rival una vez más.

El juez contó y le dio a Jackson una vida más. Pero el estadounidense ya había perdido en el cross de izquierda que conectó inicialmente Castro. “Roña” lo buscó y derribó por tercera vez a su rival, esta vez de manera definitiva. En una definición épica y memorable, “Locomotora” logró defender por segunda vez su cinturón de campeón mundial de la AMB.

La revista The Ring declaró a esta pelea como el combate del año, y el noveno asalto fue elegido como el round del año. Además, “Roña” autodenominó a su cruzado como “La Mano de Dios”, en referencia al segundo gol de Diego Armando Maradona a Inglaterra, en el Mundial de México 1986. Esa declaración refleja a la perfección el carisma que le permitió a Castro conectar con los fanáticos.

Castro defendió el título mundial dos veces más. La primera fue en Florida, cuando venció por KO al estadounidense Anthony Andrews. Luego, en Chubut, derrotó por segunda ocasión a Reggie Johnson. “Locomotora” perdió el cinturón el 19 de diciembre de 1995, cuando cayó en Tokio contra el japonés Shinji Takehara.

No pudo ser campeón mundial nuevamente, perdiendo las dos veces que tuvo la oportunidad. Primero, por KO10 contra Juan Carlos Gómez, y luego por decisión unánime ante Vassiliy Jirov. Sí dejó dos peleas icónicas con Roberto “Mano de Piedra” Durán, ganando la primera en Mar del Plata y perdiendo la segunda en Panamá.

Sus peleas en Córdoba y la visita a Río Cuarto

Castro peleó dos veces en la provincia de Córdoba. La primera fue el 4 de febrero de 1989, en Carlos Paz. En esa ocasión, “Locomotora” noqueó a José Eugenio Toloza en el cuarto round. 1536 espectadores pudieron ver a “Roña” en el inicio de su carrera.

En 2002, Castro volvió a Córdoba, ya como campeón mundial. El 15 de noviembre de aquel año, “Locomotora” enfrentó al estadounidense Etianne Whitaker en el Orfeo. “Roña” ganó por decisión unánime.

Pero en ese mismo 2002, unos meses antes, el legendario boxeador había visitado Río Cuarto. En septiembre, Castro se hizo presente en el Polideportivo Municipal 2. “Promociones San Miguel” organizó “La Noche de Las Locomotoras”, ya que esa velada también contó con la participación de Alejandra “Locomotora” Oliveras. En esa ocasión, “Roña” hizo sombra con un joven Adrián Sasso de apenas 7 años.

El mundo despidió a una leyenda

Muchas personas le dedicaron distintos mensajes de despedida a Jorge Castro. Uno de los más relevantes fue el de su pareja, Noelia Vigliarolo: “Te voy a amar siempre, toda la vida, mi ‘Roñis’. Nosotros dos sabemos lo mucho que nos amábamos y nos vamos a amar siempre. Te voy a extrañar tanto, amor de mi vida. La casa va a estar vacía sin vos. Nosotros dos, siempre compañeros con nuestras diferencias, pero nunca nos soltamos la mano”, escribió Noelia en sus redes sociales.

También habló Quimey, hija de “Locomotora”, y quien lo estaba acompañando cuando se descompensó en el Bingo de Morón: “Él es el ejemplo de lucha. De luchar por lo que querés, por estar, por los que querés”. Además, Marcela “Tigresa” Acuña compartió una foto con “Roña”, acompañado del mensaje “Un beso al cielo campeón. QEPD”.

A su vez, distintas instituciones despidieron al icónico boxeador. La Federación Argentina de Box compartió un comunicado reivindicando el legado de Castro: “La Federación Argentina de Box lamenta profundamente el fallecimiento de Jorge ‘Roña’ Castro, una de las grandes figuras de la historia del boxeo argentino y campeón mundial mediano de la AMB. Dueño de una personalidad inconfundible, una enorme valentía y un espíritu combativo que lo convirtió en un ídolo popular, Castro dejó una huella imborrable en el deporte nacional y en la memoria de los amantes del boxeo. Su nombre quedará ligado para siempre a las páginas más recordadas de nuestro pugilismo. La FAB acompaña a sus familiares, amigos y seres queridos en este doloroso momento”.

Por último, la Asociación Mundial de Boxeo recordó el inolvidable título de Castro: “El mundo del boxeo le dice adiós a Jorge “Roña” Castro, uno de los luchadores más memorables de Argentina. Con su característica dureza e implacable corazón, Castro grabó su nombre en la historia del boxeo al ganar el Campeonato Mundial de Peso Medio de la WBA en 1994, ganando su lugar entre los campeones del mundo del deporte. La AMBA expresa sus más sinceras condolencias a sus seres queridos y a la comunidad argentina del boxeo. Su legado seguirá vivo. Descansa en paz, campeón”. Así, toda la Argentina le dice adiós a Jorge Castro, una figura muy particular tanto dentro como fuera del ring. Una vez retirado, supo involucrarse en causas comunitarias, brindando talleres deportivos en penales bonaerenses. Además, cuando explotó la pandemia por Covid-19 en 2020, transformó su gimnasio de boxeo en un comedor social. “Roña” se erigió como un referente pugilístico a nivel nacional, fue campeón mundial y nunca se olvidó de sus raíces. Su legado perdurará por siempre en el deporte argentino y su nombre nunca será olvidado.

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