De admirador de Thatcher a malvinero
La posición sorprendentemente nacionalista del Presidente Milei es poco creíble, y se da de bruces con la orientación general del posicionamiento internacional del Gobierno argentino.
La posición sorprendentemente nacionalista del Presidente Milei es poco creíble, y se da de bruces con la orientación general del posicionamiento internacional del Gobierno argentino.
Si bien no es factible pensar en la independencia de Escocia o la unificación de Irlanda antes de cinco años, el debate ya no es teórico; se palpa en las calles. El debate sobre la estabilidad territorial de las islas británicas ha dejado de ser una hipótesis académica para convertirse en una posibilidad geopolítica real.
La presencia de figuras como Peter Thiel en Argentina no debe ser celebrada cie-gamente como una simple inyección de capital extranjero.
Milei grabó su mensaje de fuerte tono nacionalista luego de elogiar en Chile a Pino-chet, que clavó un puñal por la espalda a Argentina durante la guerra de 1982.
La presencia de figuras como Peter Thiel en Argentina no debe ser celebrada cie-gamente como una simple inyección de capital extranjero.
El resultado electoral del gigante vecino no será inocuo. Hay dos modelos enfrentados y las políticas de inclusión corren riesgo de caer.
El fracaso del plan de Estados Unidos en la zona también pone de manifiesto una desconexión ideológica fundamental entre ambos aliados.
La sobreactuación del presidente De la Espriella que busca aparecer como “el duro” ante las guerrillas puede sumir a ese país en un ciclo creciente de violencia.
La gestión Milei deberá aceptar alguna vez que Brasil jamás se portó mal con Ar-gentina, a diferencia de algunos nuevos amigos de la Casa Rosada que ante las crisis prefirieron mirar para otro lado.
El ataque a la CPI no es inocente. Hay una estrategia de potenciar la impunidad para líderes criminales de potencias militares.