Colombia: del diálogo a la línea dura
La sobreactuación del presidente De la Espriella que busca aparecer como “el duro” ante las guerrillas puede sumir a ese país en un ciclo creciente de violencia.
La sobreactuación del presidente De la Espriella que busca aparecer como “el duro” ante las guerrillas puede sumir a ese país en un ciclo creciente de violencia.
La gestión Milei deberá aceptar alguna vez que Brasil jamás se portó mal con Ar-gentina, a diferencia de algunos nuevos amigos de la Casa Rosada que ante las crisis prefirieron mirar para otro lado.
El ataque a la CPI no es inocente. Hay una estrategia de potenciar la impunidad para líderes criminales de potencias militares.
La Fiscalía de la Corte Penal Internacional tiene un pedido de captura contra Ne-tanyahu, no obstante lo cual Trump garantizará su impunidad cuando viaje a Nue-va York.
La política exterior del gobierno de Milei entra en el juego británico del “globo de ensayo” para ver hasta dónde llega el poder de disciplinamiento de Trump sobre la Casa Rosada.
La propuesta de Sturzenegger es someter la Democracia a la ideología más peli-grosa y radical.
El nuevo desaire en Asunción perjudica, de manera directa, el prestigio interna-cional y el porvenir económico de todos los argentinos.
La victoria de la ultraderecha marca el final de la idea de priorizar la paz por enci-ma de la seguridad.
Pese a la necesidad de Trump de abandonar el Golfo, la llave del cese del fuego la tiene un Netanyahu cuya legitimidad depende de mantener sus ataques a Líbano
La interminable segunda vuelta en Perú muestra dos países, dos proyectos, dos sociedades que, en muchos aspectos, son incompatibles entre sí.